Un crédito por cerca de US$ 505 millones cerró Latam Airlines con el objetivo de financiar la incorporación de once nuevas aeronaves a su flota de cara al segundo semestre de este año.
La transacción, en concreto, contempla una estructura de préstamo a largo plazo –liderado por BNP Paribas– que “permite al grupo acceder a financiamiento competitivo de largo plazo en un contexto de volatilidad de mercado y altos costos de combustible”, explicó la firma, y considera la llegada de un nuevo Airbus A320neo, cuatro Airbus A321neo y seis Embraer E195-E2.
Al respecto, Andrés del Valle, director de Finanzas Corporativas de la firma desglosó que la operación combina tres elementos importantes para la estrategia financiera de Latam: “Diversifica nuestras fuentes de financiamiento, respalda la renovación y crecimiento de nuestra flota y vincula parte de sus condiciones a nuestro desempeño en sostenibilidad”.
Sobre este último punto, del total de la torta del préstamo, unos US$ 400 millones corresponden a financiamiento vinculado a sostenibilidad, puesto que incluye incentivos en la tasa de interés asociados a su desempeño en materia de emisiones.
“A medida que el grupo avance en reducir la cantidad de CO₂ emitida por cada unidad transportada, su intensidad de emisiones, podrá acceder a mejores condiciones financieras”, detalló la aerolínea, lo que se alinea con su meta de reducir su intensidad de emisiones en un 6% al 2030 y llegar a emisiones netas cero al 2050.
Actualmente, cabe decir, la aerolínea se encuentra ejecutando un plan de renovación de flota: este primer semestre incorporó 13 nuevas naves y proyecta cerrar el año con más de 410.
Hacia 2030, en tanto, la firma espera incorporar 130 aeronaves nuevas, alcanzando el 50% de flota de nueva generación. “Según sus fabricantes, estos modelos reducen entre 20% y 25% las emisiones de CO₂ frente a generaciones anteriores”.