Partió la negociación colectiva de uno de los sindicatos más poderosos de la minería local, el gremio Nº 2 de Supervisores de Minera Escondida. La agrupación formalizó el 14 de agosto pasado su propuesta y la compañía respondió cinco días después, explicó Alexis Barrera, presidente del sindicato, que tiene 1.002 socios activos.
Sin entrar en los detalles de su planteamiento a la empresa, que opera la mayor faena de cobre del mundo y en el año fiscal 2025 registró una producción record de 1,3 millones de toneladas de metal rojo, el dirigente explicó que son una agrupación relativamente nueva, de 2014, y por ello no tienen los beneficios que posee el sindicato nº 1 de operadores y mantenedores.
Lo que aspiran, dijo, es "nivelar la cancha", sobre todo tras utilidades históricas que ha tenido Escondida en los últimos años y con un precio del cobre récord. "Es un escenario favorable para que la empresa pueda tener una negociación con el sindicato de buena manera, sin entrar en mayores conflictos y logremos una repartición justa de las riquezas con los trabajadores".
El contrato actual termina el 30 de septiembre próximo, con lo cual "esa es la fecha límite para tener un nuevo contrato colectivo para 2026 a 2028", detalló Barrera.
Se trata del proceso laboral de mayor envergadura del año en la gran minería chilena, resaltan en el sector. Según fuentes de la compañía, si bien no es el más "duro" -ese título lo ostenta el sindicato Nº 1 de operadores y mantenedores de Escondida- sí se avizoran tratativas complejas dadas las altas expectativas que generan la producción, ganancias y el precio del cobre.
El proceso se inicia tres años después de la negociación anterior y en un contexto laboral que en los últimos meses ha estado marcado por señales de tensión. En abril, la organización cuestionó los despidos registrados en la compañía, advirtiendo sobre una política orientada a la reducción de costos y planteando su inquietud por esas decisiones en vísperas del proceso.
El inicio de las conversaciones recibió el respaldo de los sindicatos que integran la Federación de Sindicatos BHP, que expresaron públicamente su solidaridad con los supervisores.
En la negociación de 2023, en tanto, las partes cerraron un contrato de 36 meses con un bono de término de negociación de $ 17,8 millones y créditos blandos por $ 3 millones, acuerdo alcanzado tras seis días de mediación de la Dirección Regional del Trabajo de Antofagasta.
El telón de fondo australiano
La negociación coincide con un escenario internacional en que trabajadores de operaciones de BHP en Australia han desarrollado acciones sindicales en el marco de sus propios procesos. En Port Hedland, Australia Occidental, el personal sindicalizado retomó funciones tras 48 horas de paralización a comienzos de agosto, con las partes citadas nuevamente ante la Fair Work Commission el 18 de agosto.
Son procesos independientes, sujetos a marcos normativos y realidades distintas, pero que convergen en un punto sensible para una compañía de alcance global: el reconocimiento del aporte de los trabajadores a los resultados del negocio, dijeron desde el sindicato chileno. Para el sindicato chileno, en esa línea, "los resultados son globales. El reconocimiento al trabajo también debe serlo".