El dólar abrió levemente al alza este martes, en momentos en que los costos de deuda a más largo plazo siguen al alza en Estados Unidos, y además los inversionistas recibieron datos de PIB en el segundo trimestre aún más débiles de lo esperado en Chile.
El dólar-peso subía $ 2 hasta los $ 918 esta mañana, después de que, como ya ha pasado varias meses durante el mes, la paridad cayera sólo momentáneamente en las operaciones intradiarias del lunes, según los datos de Bloomberg.
Temprano se supo que el PIB chileno cayó 0,2% interanual en el segundo trimestre, cuando en general se esperaba que subiera 0,1%. Eso sí, la serie anterior se revisó al alza en dos décimas, quedando en una contracción más leve, de 0,3%. Estas dos lecturas negativas consecutivas marcan lo que se conoce como una recesión técnica.
Punto muerto
Mirando hacia afuera, el dollar index no tenía variación relevante, y el rendimiento del Tesoro a 30 años subía levemente a nuevos máximos desde 2007. En cuanto a los commodities, el cobre transado en Londres retrocedía 0,6% a US$ 6,38 por libra y el petróleo Brent se estabilizaba en US$ 91 por barril.
"No está tan claro qué es lo que impulsa directamente este deterioro de la confianza, pero es probable que el agravamiento de la situación en Medio Oriente sea un factor que intensifica las preocupaciones sobre la inflación y la situación fiscal de EEUU, donde sigue sin haber ningún interés en abordarla, lo que pesa cada vez más sobre el extremo largo de la curva. La histórica demanda de capital para inversiones en IA también debe estar influyendo", escribió el head de Research en MUFG, Derek Halpenny.
Según el analista, no es sencillo predecir cómo se reflejará esto en el mercado de divisas, pues si hay pérdida de confianza en torno a los activos estadounidenses en particular, el dólar global podría debilitarse drásticamente, como ocurrió en enero. "Sin embargo, si esta pendiente de la curva de rendimientos y la huida generalizada de la duración son fenómenos globales, esto podría resultar alcista para el dólar", razonó.
La frágil tregua que EEUU pactó con Irán en junio técnicamente expiró este lunes, y Donald Trump dijo que no intentará restaurarla. El presidente estadounidense busca que haya un tránsito libre por el estrecho de Ormuz, pero Irán está impulsando una regulación conjunta con Omán, el otro país limítrofe de este pasaje estratégico.