El mercado ya saca cuentas de cómo el reciente sistema frontal que azotó a gran parte del país afectará a los emisores de acciones en la Bolsa de Santiago. Si bien otros sectores recibieron los primeros análisis, como eléctricas y compañías ligadas a la agricultura, Itaú BBA puso sus ojos sobre los bancos del IPSA.
De acuerdo con un reciente informe del banco de inversión, el temporal podría generar un deterioro acotado en la calidad de los activos de la banca, pero con un efecto relativamente mayor en Banco de Chile y Santander por su exposición geográfica y sectorial.
“Este evento climático encuentra al sistema bancario en una posición algo más débil en términos de calidad de activos, tras varios años de deterioro sostenido”, alertó el documento.
Sin embargo, destacó que “las métricas crediticias han mostrado señales de estabilización durante los últimos meses, una tendencia que potencialmente podría revertirse a raíz de este evento”.
En este escenario, aunque Itaú BBA definió que sería “difícil cuantificar con precisión el impacto potencial sobre la calidad de los activos del sector bancario chileno”, advirtió que “nuestro análisis sugiere que el impacto en Banco de Chile y Santander podría superar lo que implicaría su participación de mercado a nivel nacional”.
En detalle, la firma explicó que“aunque ambos mantienen una cuota de mercado cercana al 17% a nivel país, al enfocarse en las siete regiones más afectadas su exposición aumenta a 21% y 20%, respectivamente”.
Exposición
Según el informe de Itaú BBA, las siete regiones más afectadas representan en conjunto un 16,5% de las colocaciones del sistema. Sin embargo, afirmó que “Banco de Chile y Santander aparecen como las entidades más expuestas”, con un 20,5% y un 19,5% de sus colocaciones concentradas en las siete regiones más afectadas, respectivamente, frente al 15,4% de BCI, quién les sigue en nivel de exposición.
Así, el banco advirtió que tanto la entidad ligada a la familia Luksic y Citigroup como la de capitales españoles “son relativamente más vulnerables a un potencial deterioro en la calidad de los activos, lo que podría traducirse en una mayor presión sobre el CoR (costo del riesgo) en los próximos trimestres”.
A nivel sectorial, el informe apuntó que la agricultura destaca como el principal a monitorear, dada la alta exposición de las carteras: “aumenta de manera importante, alcanzando un 17% en Santander y entre un 14% y un 15% en Banco de Chile y BCI”, mientras que esta industria representa solo el 8% de la cartera a nivel nacional, alertó Itaú BBA.
En cuanto a experiencias pasadas, el documento recordó las lluvias registradas en 2023, y sostuvo que ese episodio “provocó un deterioro localizado en las PYME, particularmente en la cartera vinculada a la agricultura”.
“Sin embargo, el impacto resultó ser mayormente transitorio, observándose una posterior normalización de las métricas crediticias durante el trimestre siguiente”, aclaró.
La RM como amortiguador
Como factor mitigante, Itaú BBA destacó que “la Región Metropolitana, que concentra cerca del 70% de los préstamos del sistema, no experimentó interrupciones materiales, proporcionando un colchón relevante a nivel agregado”.
De esta manera, afirmó que una eventual presión sobre el costo del riesgo derivada del temporal sería “manejable y probablemente transitoria”.
Por último, el reporte resaltó que Banco de Chile, Santander y BCI mantienen provisiones voluntarias por $ 681.000 millones, $ 156.000 millones y $ 244.000 millones, respectivamente, las que “podrían liberarse si la situación resulta ser peor de lo anticipado”.