Ansaldo S.A. informó este viernes el fallecimiento de Atilio Ansaldo Vaccari, integrante de la segunda generación de la familia fundadora de la tradicional empresa juguetera nacida en Valparaíso y uno de los nombres clave en la consolidación y expansión del negocio.
Su deceso se produjo a los 97 años, y a solo días de celebrar un nuevo cumpleaños. Aunque se encontraba alejado ya desde hace años de la gestión, siguió concurriendo a las oficinas de la empresa hasta avanzada edad.
La compañía lo recordó como una figura marcada por la responsabilidad y el trabajo silencioso. Según publicó en sus redes sociales, Atilio Ansaldo tenía apenas 17 años cuando su padre y fundador, Juan Ansaldo, debió alejarse del negocio por motivos de salud. En ese contexto, dejó el colegio para asumir la conducción del entonces Emporio familiar.
“Llegué a apechugar” era la frase con la que solía resumir ese momento, de acuerdo con el mensaje difundido por la compañía porteña.
Un legado ligado a Valparaíso
La historia de Ansaldo se remonta a 1902, cuando Juan Ansaldo Peragallo llegó desde Italia al puerto de Valparaíso y adquirió el Emporio Punta Arenas, un negocio dedicado inicialmente a la venta de abarrotes, frutos del país y artículos importados desde Europa. Con los años, la firma derivó en Juan Ansaldo e Hijos Ltda., con la incorporación de sus hijos Atilio, Orlando y Armando al negocio familiar.
La empresa evolucionó desde el comercio mayorista hacia la importación de juguetes y artículos de regalo, con hitos como la introducción de la marca Matchbox en Chile en 1975, la creación del área de ventas a empresas en 1990, la apertura de oficinas y showroom en Santiago en 2001, y el inicio de la expansión de su cadena de jugueterías en 2008.
Actualmente, Ansaldo cuenta con más de 120 años de historia y más de 190 trabajadores. La empresa sigue ligada a la familia fundadora y hoy es liderada por integrantes de la tercera y cuarta generación, con una agenda de expansión que incluye una tienda de experiencia en Mall Plaza Vespucio, un strip center infantil en Concón y el crecimiento de su operación en Perú, mercado donde proyecta duplicar sus ventas este año.
En su mensaje de despedida, la empresa señaló: “Gracias, Atilio, por haber tomado con valentía el sueño de tu padre y convertirlo en el legado que hoy inspira a todos quienes formamos parte de esta empresa”.