Banca & FinTech

Bancos se "ajustan el cinturón" de cara al segundo semestre: provisiones aumentan más de 75% y superan US$ 1.100 millones

Analistas explican que el escenario económico ha provocado que las entidades financieras se preparen ante un aumento de la morosidad.

Por: Vicente Vera V. | Publicado: Lunes 13 de junio de 2022 a las 13:47 hrs.
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Los cinco principales bancos privados del país -Santander, Banco de Chile, Bci, Scotiabank e Itaú- informaron sus resultados preliminares al cierre de mayo y si bien continuaron reportando aumentos significativos en sus utilidades, las firmas se "ajustaron el cinturón"  con mayores provisiones, ante el escenario de desaceleración económica que se pronostica para el segundo semestre. 

Las provisiones son los fondos que utilizan los bancos para cubrir tanto las posibles pérdidas de valor de activos, como también para hacer frente a potenciales obligaciones financieras de cartera de sus clientes que aún no se han materializado. 

Las cinco firmas privadas sumaron provisiones por US$ 1.147 millones al término de mayo, esto es, un 75,4% más que en 2021. 

Asimismo, algunos bancos han realizado provisiones adicionales a las establecidas por el regulador. Por ejemplo, Banco de Chile materializó $ 95.000 mil millones en provisiones con cargo a las utilidades. Hace un año, hizo esta misma operación, pero por $ 75.000 millones.

Similar situación se repite en Bci e Itaú. La primera, hizo provisiones voluntarias por riesgo de crédito por $ 48.900 al término del quinto mes del año y la segunda, constituyó adicionalmente $ 16.668 millones.

Itaú tuvo gastos por pérdidas crediticias por $ 83.087 millones a mayo, un 48,6% más que hace un año atrás. 

Mientras que Scotiabank informó que sus provisiones por riesgo de crédito aumentaron 84%, llegando a $ 51.021 millones. 

En el caso de Santander, se observaron gastos por pérdidas crediticias de $ 129.000 millones, cifras similares a las observadas en 2021. 

Mercado valora resguardos

El analista de Bice Inversiones, Ewald Stark, comenta que los niveles de provisiones permanecen altos. “Representan el 18% del gasto en provisiones netas en lo que va del año, lo que da cuenta de las expectativas de la banca sobre lo que pueda venir hacia adelante, ya que las provisiones adicionales son una herramienta contra cíclica, en tiempos de expansión se realizan gastos en provisiones adicionales para enfrentar tiempos de desaceleración o contracción”.

El analista de bancos de DVA Capital, Jaime Valenzuela, sostiene que “dado el contexto macroeconómico actual, que combina un escenario de desaceleración e inflación, un aumento en las provisiones adicionales lo consideramos adecuado, dado que los bancos podrían estar expuestos a mayores riesgos de crédito”. 

El analista senior de equity research de Credicorp Capital, Daniel Mora, hace ver que “los bancos se están preparando para un escenario económico más adverso, teniendo en cuenta la incertidumbre política en medio del proceso constitucional y la desaceleración económica. Veremos más provisiones adicionales en adelante mientras el escenario siga siendo incierto”. 

Stark añade que “se trata de un gasto adecuado y necesario para fortalecer la resiliencia del sistema dado que el contexto actual es uno no sostenible -morosidad artificialmente baja provocada por la alta liquidez- y que debería retornar a niveles parecidos a los pre-pandemia”.

Desafíos para el año

En cuanto a los desafíos para el segundo semestre, Stark apunta a que están las “alzas en el costo de fondo, mayor costo por riesgo, aumentos en la morosidad y un menor crecimiento de colocaciones. La combinación de estos factores debería presionar los resultados de los bancos en el corto y mediano plazo”.

Valenzuela expone que si bien todavía ven un contexto favorable para los resultados bancarios, que tiene como principal empuje el alza de tasas, “al igual que el mes pasado, los riesgos hacia el segundo semestre continúan siendo similares: menor crecimiento en la cartera de colocaciones y deterioro de la calidad de cartera”.

Respecto al primero, ahonda que “el alza de tasas, cómo respuesta por parte del Banco Central a una inflación muy elevada, creemos que podría producir una desaceleración en el crecimiento de las carteras, por una menor demanda de crédito. Sin duda un desafío operacional importante para los principales bancos será mantener un adecuado nivel de originación”. 

Por otro lado, “la desaceleración económica podría tener un impacto negativo en la calidad de cartera, aumentando las tasas morosidad. Poder mantener un buen nivel de originación, sin sacrificar calidad de cartera será un desafío interesante de cara al segundo semestre”, dice Valenzuela. 

Mora menciona que “se debe monitorear de cerca el comportamiento de pago de los clientes, en un entorno que es más adverso para hogares y empresas. Lo anterior puede generar presiones adicionales en el gasto de provisiones”. 

Crecimiento de utilidades

El "ajuste de cinturón" no fue un problema para la generación de utilidades. Banco de Chile mantiene su liderazgo y ganó $ 145.592 millones en mayo, un 133,4% más que en 2021. En los primeros cinco meses, las ganancias de la firma ligada al grupo Luksic y Citi suma una expansión de 110% interanual y llega a $ 578.603 millones. 

Santander tuvo utilidades mensuales de $ 102.516 millones, anotando un crecimiento de 46,5% respecto a 12 meses. El banco tiene ganancias acumuladas de $ 443.035 millones, 46,5% superior al año pasado. 

Bci informó que en mayo ganó $ 71.488 millones, un salto de 50,4% interanual. Entre enero y mayo ha tenido sus utilidades han crecido 43,9%, llegando a $ 340.665 millones. 

Scotiabank tuvo beneficios mensuales de $ 49.783 millones, un incremento de 40,4%. El banco canadiense finalizó mayo con ganancias acumuladas de $ 207.471 millones. 

Itaú ganó en mayo $ 40.559 millones, resultado que fue un 36,6% más alto que en 2021. La entidad brasileña suma utilidades por $ 201.270 millones, un 44,6% mejor que un año atrás. 

En el mercado apuntan que la alta inflación está ayudando a los bancos. Stark señala que los ingresos por inflación representan 35% del ingreso por intereses y reajustes, cuando en los últimos 10 años ha promediado 14,6%.

Valenzuela expresa que esto “se explica porque la estructura de fondeo es de bajo costo. Por otro lado, los ingresos por intereses aumentan producto del alza en la inflación, lo que ha llevado a los bancos a ver un aumento en sus márgenes de intereses neto”.

Mora estima que “deberíamos seguir viendo un impacto positivo proveniente de la inflación en los próximos meses, el cual debería normalizarse gradualmente en línea con la normalización de la inflación”.

Por el lado negativo, “una persistente alta inflación comenzará a impactar el ingreso disponible de los hogares y por ende podría deteriorar el comportamiento de pago de los hogares”, dice Mora. 

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