Esta semana, el segundo al mando de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, su sigla en inglés), Jeffrey Goettman, visitó Chile para reunirse con la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), Paula Estévez, para continuar con las negociaciones respecto de los aranceles a los que cerda del 40% de las exportaciones chilenas quedaron sujetas.
Una vez terminadas las investigaciones bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos -que prohíbe la importación de productos elaborados con trabajo forzoso- el USTR resolvió aplicar aranceles de entre el 10% y 12,5% a 60 economías, donde Chile fue uno de los países que quedó suscrito a la tasa más alta.
En este contexto es que Goettman llegó al país el día lunes, tema por el que la subsecretaria Estévez fue consultada en entrevista con Radio Infinita.
“No hubo cierre de negociación (...) Tampoco era el objetivo, más bien fue una visita que permitió dar continuidad a las negociaciones, que avanza de manera seria y técnica”, señaló la subsecretaria, para luego explicar que fueron abordando distintas “líneas arancelarias” de la canasta exportadora -salmón, fruta, vinos, entre otros- basándose en tres aspectos: la contra estacionalidad, la falta de producción doméstica estadounidense para cubrir la demanda y los productos cuya disponibilidad podrían provocar un daño a la economía de EEUU.
“Estados Unidos es un país mucho más grande y por lo tanto no pueden cubrir la demanda que ellos tienen respecto al consumo. Entonces, ahí Chile es un muy buen exportador y con productos de alta calidad”, indicó.
Aunque no pudo entregar más detalles ya que todavía están a la espera de la respuesta del país norteamericano, la subsecretaria dijo que las negociaciones se retomarán en dos semanas de manera virtual.
Asimismo, también afirmó que de los posibles caminos que pudieron haber seguido, como decidir no negociar o demandar a EEUU en cortes internacionales como lo hizo Brasil, Chile siguió el "mejor escenario", que es el de continuar con la negociación.
Respecto del Tratado de Libre Comercio (TLC), Estévez recalcó que sigue vigente, ya que, por un lado, el 53% de las exportaciones chilenas entran a Estados Unidos sin ningún tipo de arancel.
Por el otro, las exportaciones que están sujetas al arancel de 12,5% están entrando a EEUU con un “arancel de base cero”, es decir, que no tienen impuesto inicial. Mientras Argentina -país que no mantiene un TLC con EEUU- debe sumar el 10% de estos nuevos gravámenes a su tarifa previa de 8% en vinos, Chile no debe hacerlo.
Si el acceso al mercado que Estados Unidos proponga “no es bueno, entonces no vamos a firmar”, indicó Estévez, “pero también tenemos que ver qué están haciendo nuestros competidores (...) Nosotros estamos mucho más adelantados que otros países”.
Sobre si la mirada crítica de algunos ministros formó parte de la discusión, la subsecretaria señaló que “no estuvo sobre la mesa, Estados Unidos entiende que aquí hay una sola posición”, por lo que temas geopolíticos relacionados a China o que pudiesen “comprometer la soberanía nacional” tampoco fueron abordados.