Una carta al Presidente de la República, José Antonio Kast, envió el senador por la región de La Araucanía, Francisco Huenchumilla (DC), donde expresó sus reparos a la disposición del Ejecutivo de modificar la Ley Indígena.
En la misiva, el parlamentario hizo un repaso histórico por las políticas que decantaron en la actual normativa que rige, entre otras materias, el uso de las tierras indígenas, restringidas en su uso, venta y arriendo en pro evitar pérdida del patrimonio territorial de las comunidades.
Justamente este punto aludió Kast en su primera Cuenta Pública del pasado 1 de junio, contexto en que catalogó la política de tierras actual como “ineficiente y desconectada de las necesidades reales de las comunidades”, impulsando una eliminación de las restricciones al uso de las tierras.
La idea fue cuestionada por Huenchumilla, que en un texto de casi 10 páginas aseveró que el abordar la cuestión indígena exclusivamente con “soluciones traídas de la lógica de la libertad y el mercado”, reduciendo “algo tan esencial como las tierras indígenas a mercancía” era para él inviable, “salvo que queramos apagar el fuego con bencina”.
Asimismo ahondó en que si se quiere “enfrentar los niveles de pobreza multidimensional del mundo indígena”, se debe garantizar que no se realice “contra la voluntad de los pueblos ni menos exponiéndolos al riesgo de hipotecar su identidad y futuro”.
En esa línea, el parlamentario de la Cámara Alta mencionó que lo necesario era “generar las condiciones que nos permitan sentarnos a actualizar el pacto político de los pueblos indígenas con el Estado”, sosteniendo que “el problema es complejo, por lo que las soluciones también deben serlo”.
De esta forma, para Huenchumilla “la vía anunciada en su cuenta pública no es un camino transitable con legitimidad” y, por ende, afirmó que “debemos buscar necesariamente otras formas. Seamos creativos, las hay”.
En el cierre del documento, el senador de la Democracia Cristiana aludió a su paso por la Comisión Presidencial para la Paz y el Entendimiento, comité creado en 2023 durante la administración de Gabriel Boric, que entre 2024 y 2025 investigó la integración indígena elaborando de esta forma una hoja de ruta con 21 propuestas, entre las que mencionan la necesidad de nuevas formas de dar tierras y resolver problemas de espacio relativos a estas.
Con este antecedente, el senador aseguró que debe “rechazar la crítica realizada en la cuenta pública de abandono del mismo … no hubo ni hay abandono del proceso, en absoluto”.
Además en el fin de la carta dejó un llamado a Kast, “a la prudencia, a la responsabilidad y a la apertura”.
A la prudencia, ya que “la materia de la que estamos hablando es una de delicado abordaje, donde las confianzas construidas son clave para todo avance y minarlas sería un craso error”, así como a la responsabilidad “porque gobernar exige mirar el bien de todos, no sólo de unos pocos, cuidar la paz social y no encender aquello que tanto esfuerzo ha costado apaciguar”.
Así también a la apertura, porque en su opinión “el único camino sensato es profundizar el diálogo de buena fe con los pueblos indígenas, asumiendo sus problemáticas en toda su complejidad, sin atajos, simplificaciones ni imposiciones”.