Dos años después, recién llegado desde Europa –donde periódicamente se reúne con la plana mayor del headquarters de la gigante helvética– el ejecutivo confirmó que repetirán la apuesta. “De nuevo vamos a invertir US$ 300 millones”, dijo a DF.
El destino de este nuevo cheque, detalló, será “nuestras fábricas (nueve), más tecnología, capacitación de nuestra gente, nuevas líneas de producción y nuevos productos”.
Y es que Chile no pasa desapercibido en la operación global de Nestlé. De hecho, el ejecutivo aseguró que para el mercado de Latinoamérica, en tamaño de operación, puertas adentro de la firma “se habla de Brasil, México y Chile”.
¿El motivo? Un alto consumo per cápita entre los chilenos, que supera al de países como Argentina, Colombia y Perú. “Nosotros, a cualquiera de esos, los triplicamos en ventas”, precisó Camacho. En cifras, esto se traduce en una facturación local de US$ 1.600 millones durante 2025, afirmó el CEO.
Pero quieren más. “Este año la ambición que tengo es crecer tres veces el (porcentaje de crecimiento del) PIB de este país. (...) Para que yo te pueda confirmar esa ambición es porque realmente vamos muy bien. Y necesito que el país crea en eso, porque si más compañías crecen, a todos nos va mejor”.
El ejecutivo es enfático en que Nestlé “tiene la responsabilidad de generar confianza en el futuro (...). Creemos profundamente en Chile, por eso la inversión que viene en es muy importante”.
86% de lo que Nestlé vende en Chile es producido localmente
On the go, para airfryers y vitaminas para adultos
La inversión anunciada irá dirigida a robustecer operacionalmente los cuatro negocios en los que hoy Nestlé tiene puesto su foco.
Estos son los relativos al café, la nutrición, los alimentos de mascotas y el sector de confites y alimentos.
Sobre tendencias en estos mercados, el CEO afirmó que desde Nestlé están apostando fuerte por formatos como los on the go para los universitarios –como bebidas enlatadas de Nescafé–; alternativas utilizables en air fryers, puesto que “la juventud ahora no quiere o no tiene el tiempo para cocinar mucho”; y por productos ligados al bienestar en la adultez, como suplementos alimenticios, vitaminas y minerales. Esto, precisó, en un contexto marcado por una baja natalidad en Chile.
38 países reciben productos exportados por Nestlé desde Chile.
Super 8 a Texas y NY
Un 86% de lo que Nestlé vende en Chile es producido localmente. Además, “manejamos todas las categorías disponibles en el mundo, lo cual no es tan usual”
En el país, todo esto se hace en nueve fábricas, lo que tampoco –según el ejecutivo– es demasiado común, sobre todo considerando nuestro número de habitantes en comparación a la región.
Sin embargo, “por diferentes situaciones, muchas debido a lo estructurado y a cómo Chile se ha manejado por décadas”, por ejemplo, en tratados de libre comercio, explicó Camacho; Chile se ha consolidado como un exportador relevante en el mapa global de Nestlé, específicamente, a otros 38 países.
Un ejemplo de lo anterior es EEUU donde a principios de año la firma comenzó a llevar productos como Chokita, Sahne-Nuss, Super 8, Trencito, entre otros. El plan comenzó en Florida y Nueva York, explicó el CEO, pero próximamente le siguen góndolas de Texas y California.
Lo mismo con los denominados coffee mixes. Si antes estos se importaban desde Inglaterra a Chile, hoy son producidos localmente para ser exportados a Perú, Uruguay, Paraguay.
Para potenciar este mismo rubro exportador, el ejecutivo adelantó que tienen entre manos un proyecto “con fruta, para que Chile pueda exportar mucho más (...) rompiendo las barreras físicas, geográficas que puede tener Chile”.
La reestructuración de las operaciones
Según Camacho, Nestlé lleva ejecutando durante los últimos años una reestructuración de negocios cosa de enfocarse y crecer de manera rentable en sus cuatro categorías principales. Parte de esa estrategia, precisó, “es salir de algunos negocios”.
Un ejemplo es la venta de las heladerías Savory, que aún se mantiene en negociación con el grupo Froneri, joint venture entre PAI Partners y Nestlé. Una vez pactada su venta, el CEO precisó que la marca no cambiará de cara al consumidor.
Otro ejemplo es el término del joint venture con CCU en el negocio de aguas –bajo el que operaban marcas como Cachantún, Nestlé Pura Vida y Manantial–, donde Nestlé tenía el 49,9%.
En la vereda contraria, se ha concretado adquisiciones como La Fête (2020), donde hasta ahora han duplicado su volumen de ventas. Sobre posibles mercados para exportar esta marca, el ejecutivo afirmó que podrían pensar en alternativas como Estados Unidos, México, Uruguay. “Hay mucho interés también de Perú”, afirmó. Para 2027, “con seguridad”, se sabrá la apuesta.