La industria de la palta chilena se encuentra en pleno levantamiento de información para proyectar la temporada 2026/2027. Y si bien esas expectativas no se han traspasado a cifras aún, los últimos dos períodos han sido tan buenos que todo indica que se trata de un nuevo punto de partida.
La producción de palta en el país saltó de 150.000 toneladas producidas en 2023/2024 a 240.000 toneladas en 2024/2025, lo que significó alcanzar su mayor nivel en 15 años. El alza no se detuvo ahí y, en la temporada recién pasada, el número llegó a 265.000 toneladas, superando las proyecciones del sector.
“Históricamente es un cultivo que suele tener un año bueno y uno malo, pero con las últimas temporadas ese paradigma se está rompiendo y estamos generando un piso productivo adicional más alto”, comenta a DF el presidente ejecutivo de Paltas de Chile, Francisco Contardo.
Consultado por cómo se viene la próxima temporada -que inicia en agosto-, responde que “no tengo un dato para decir que todas las temporadas serán de aquí hacia arriba, pero sí estamos en crecimiento y hoy vemos que hay mucha fruta colgada en los árboles, lo que anticipa que será una muy buena temporada también”.
Para aterrizar las estimaciones, explica, se requiere superar el período de las heladas, que afectan especialmente a los paltos y pueden cambiar el panorama radicalmente, aunque cada vez menos, gracias a nuevas técnicas aplicadas por los agricultores.
El sector ha implementado nuevas tecnologías, formas de cultivo e incluso IA para mejorar las cifras en medio del avance de la desertificación y el traslado de los cultivos hacia el sur, lo que explica el aumento de la producción pese a una baja en las hectáreas plantadas a nivel nacional (hoy en 32.000).
Boom de Argentina
Del total producido en la temporada pasada, un 60% fue a exportación (160.547 toneladas), donde volvió a liderar Europa como destino, con 99 mil toneladas. Pero el país que sorprendió fue nuevamente Argentina: en diez años, pasó de representar un 9% del total exportado a superar el 20% en las últimas dos temporadas, llegando a 37.946 toneladas en el último periodo (24%).
“Argentina está creciendo su consumo de una forma maravillosamente impresionante, porque no hay campañas internas o gremios que estén promoviendo la palta. La hipótesis del crecimiento en los últimos años es que el consumidor de palta argentino siempre ha existido y, hoy, con un mayor ingreso disponible, están pudiendo comprar”, profundiza Contardo.
Incluso, señala que, “cuidando las proporciones, Argentina para nosotros (Chile) puede ser como EEUU para México”.
Calidad y “estigma”
Aunque Chile no figura entre los mayores productores de palta del mundo -donde lideran México, Colombia y Perú-, el fruto nacional cuenta con la característica de tener un alto porcentaje de aceite, lo que la hace globalmente apetecida.
“La calidad es insuperable. La palta chilena es la mejor del mundo tanto en sabor, calidad y sustentabilidad”, subraya Contardo. Enfatiza especialmente el último de los conceptos, al cual le ha destinado, dice, el 100% de su trabajo en los últimos años.
En 2018, medios internacionales europeos apuntaron a la industria de la palta como la principal responsable de la sequía en Petorca, lo que puso al sector en el ojo del debate nacional. Ocho años después, Contardo saca en limpio que el episodio obligó al gremio a “levantar la información que contrarrestara esa tesis infundada, salir a comunicar lo que hacemos y, hoy, nuestra reputación es maravillosa”.
- ¿Considera que lograron sacudirse de ese estigma?
- Más que sacudirnos, pudimos demostrar que fue un estigma que no estaba bien fundado, porque la información científica demostraba algo distinto.
De hecho, según el mismo INIA, el cultivo de palta requiere 410 litros para ser producido y en esa época se decía que eran hasta 18.000 litros para un kilo. La palta es un cultivo muy noble: es un superalimento que genera alrededor de 40 mil trabajos directos todo el año, tiene baja huella hídrica y huella de carbono positiva.
Como ejemplo, comenta que en el World Avocado Congress de 2023, la industria chilena fue declarada benchmark de sustentabilidad global; el Centro de Aguas para Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (Cazalac) de la Unesco concluyó que el cultivo de paltas es amigable con el medio ambiente; y que, hoy, el sector en Chile opera bajo 14 “compromisos esenciales de sustentabilidad”.