Banca & FinTech

Comisión de Productividad propone cambios normativos para facilitar el open banking

El objetivo de la propuesta es fomentar la competencia y la innovación, resguardando los datos de los clientes. El documento de 178 páginas será un insumo de la futura Ley FinTech.

Por: Vicente Vera V. | Publicado: Lunes 23 de agosto de 2021 a las 04:00 hrs.
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El economista de la Comisión Nacional de Productividad, Ignacio Donoso; el secretario ejecutivo, Rodrigo Krell; y el presidente, Raphael Bergoeing. Foto: Julio Castro
El economista de la Comisión Nacional de Productividad, Ignacio Donoso; el secretario ejecutivo, Rodrigo Krell; y el presidente, Raphael Bergoeing. Foto: Julio Castro

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La Comisión Nacional de Productividad (CNP) entrega hoy los detalles de un análisis encargado por el gobierno sobre la innovación y la adopción de tecnologías en el sector financiero.

En el documento de 178 páginas se identificaron los principales problemas que tiene la industria para innovar y se establecen recomendaciones para superar estas dificultades.

El presidente de la CNP, Raphael Bergoeing, sostiene que es primordial avanzar hacia un marco de finanzas abiertas u open banking, innovación presente en algunos países desarrollados.

El secretario ejecutivo de la Comisión, Rodrigo Krell, afirma que es clave “traer competencia al mercado y, por lo tanto, las regulaciones deben generar una mayor competencia que permita o favorezca el traspaso seguro de los datos de acuerdo a los deseos de los consumidores”.

Bergoeing es enfático y comenta que “sin open banking no hay posibilidad de que la industria financiera sea activa generando innovación”.

Entre los hallazgos que hizo el informe se destaca el bajo desarrollo de interfaces tecnológicas o API por parte de la industria local en comparación a mercados desarrollados.

El economista de la Comisión, Ignacio Donoso, explica que los actores tradicionales que desarrollan API, “no lo hacen para interconectarse con el medio y es una brecha importante con los países más avanzados”.

Krell agrega que “uno quiere más innovación y adopción de nuevas tecnologías para tener más competencia y nuevos productos para los consumidores. En la medida que las API se utilicen solamente internamente para mejorar procesos internos, su impacto es limitado”.

Donoso resalta que una de las diferencias que se observan en el mercado es que las empresas de matriz extranjera empezaron antes los procesos de innovación en comparación a las nacionales.

De acuerdo al sondeo hecho por el estudio de la Comisión, casi el 70% de las instituciones financieras tradicionales del país argumentó que le beneficiaría un modelo de finanzas abiertas, puesto que posibilitaría la apertura de nuevas líneas de negocio y complementaría su oferta de servicios.

Bergoeing advierte que de no concretarse un esquema de finanzas abiertas “nos vamos a perder muchas innovaciones que están ocurriendo y dejaríamos fuera a las personas para que tengan acceso a servicios de mucho mejor calidad y a menores precios”.

La propuesta

Sobre la mesa que sostendrá la banca y la industria FinTech para avanzar en un marco de open banking, los miembros de la Comisión son cautos.

“En el open banking la autorregulación es difícil por los incentivos de quién controla los datos. Hoy están albergados en un mercado concentrado de bancos e instituciones financieras tradicionales. Es difícil pensar en incentivos para que un banco comparta sus datos con alguien que puede ser su competidor”, afirma Donoso.

Por ello, Bergoeing insiste en la necesidad de que el esquema de finanzas abiertas sea una política pública discutida en un proyecto de ley.

Eso sí, la CNP rescata el avance hecho con la Ley de Portabilidad Financiera para avanzar hacia un esquema de finanzas abiertas.

Por ello, la CNP propone concretar un cambio normativo que facilite la implementación de un marco de open banking, con adecuados estándares de ciberseguridad y protección de datos personales. Su implementación sería gradual en un plazo de dos años.

En la industria financiera han insistido en que es necesario contar previamente con un marco jurídico de seguridad informática y protección de datos personales para el desarrollo de un esquema de finanzas abiertas.

Frente a estos reparos, Krell responde que “no es una condición necesaria. Es una excusa de la industria para no permitir una amenaza competitiva. Se puede avanzar de manera simultánea en todos los frentes. Es necesario avanzar en la protección de los datos personales, pero si lo condicionamos a tenerlo resuelto completamente para avanzar, nos vamos a demorar mucho y quedaremos fuera”.

Perímetro FinTech

El documento de la Comisión resalta que la aparición de las FinTech ha sido “una fuente importante de competencia e innovación en el sistema financiero”.

Ante esta irrupción, la recomendación del informe es fomentar la competencia y el control de los riesgos en el mercado financiero mediante una Ley FinTech.

Este cuerpo legal debería comprender tres aspectos. El primero, es normar el funcionamiento de las empresas tecnológicas financieras. Segundo, que se presente una definición concisa de qué es una FinTech. Y tercero, que se instalen capacidades en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para controlar y prospectar los constantes cambios de esta industria.

Sobre este punto, Krell profundiza que “nosotros proponemos establecer regulaciones flexibles para que la CMF sea capaz de adaptarse a nuevos productos e ideas de negocios que aún no estamos viendo. Ese dinamismo es clave en conjunto con ampliar las capacidades del regulador”.

Agrega que “lo que le hace falta a la CMF es mayores recursos y perfiles profesionales ligados al sector FinTech”.

Una de las discusiones que existe en el mercado financiero tradicional es que las FinTech deberían tener una carga regulatoria similar debido al riesgo de algunas actividades.

Krell se opone a esta idea: “La carga y las exigencias regulatorias deberían ser siempre proporcionales al riesgo”.

Bergoeing apunta que “los riesgos no se eliminan, se mitigan. Más allá de las FinTech, la regulación en Chile es hija de la crisis de la deuda de los ‘80 y tiene una carga regulatoria muy sesgada. Ha costado mucho permitirse la apertura a desarrollos que hay en otras partes”.

Donoso añade que actualmente no hay ninguna FinTech que sea un banco por lo que no se justificaría tener la misma regulación.

Las barreras

Bergoeing destaca que recientemente han resaltado los unicornios Cornershop y NotCo, pero que en el sector financiero chileno aún no existe una empresa de este tipo a diferencia de Uala en Argentina o Nubank en Brasil.

¿La razón? Las barreras de la industria, menciona Krell. “Con las condiciones actuales es muy difícil que veamos un unicornio porque hay muchas barreras. Debemos tener un ambiente regulatorio que no castigue la innovación financiera”, declara.

El secretario ejecutivo de la CNP dice que una de ellas es que, si bien existen buenas escuelas de ingenieros informáticos, “hay un potencial de competencias digitales aún no aprovechada y hay una brecha”.

Una recomendación que se hace para superar este problema es que el sector público fomente diferentes modalidades de formación.

La segunda barrera, según Bergoeing, es la falta de un marco normativo que fomente la innovación del sector financiero que permita entregar las herramientas adecuadas al regulador para que genere un ambiente propicio y que además estén mitigados los riesgos.

Donoso plantea que la tercera gran barrera es la concentración de los datos financieros. “Mientras los datos estén concentrados en los mismos de siempre es difícil que llegue otro actor a irrumpir el mercado y eso dificulta la innovación en la industria”.

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