La industria manufacturera de la Región del Biobío se prepara para una jornada decisiva. Este lunes, a las 09.30 horas, se reunirá la Junta de Acreedores de Edyce, la metalúrgica más importante de la zona y una de las más grandes del país, para definir si aprueban o no la reorganización judicial. De obtener una votación favorable, se da continuidad operacional a la compañía local, en caso contrario, se procede a la liquidación inmediata.
El proceso de salvataje de la compañía, cuya planta opera en Talcahuano, comenzó en noviembre de 2025, cuando se conoció que la empresa acarreaba una deuda que, en ese minuto, alcanzaba los $ 33 mil millones. En manos del veedor Patricio Jamarne, este lunes se resolverá la aprobación o rechazo al Acuerdo de Reorganización Judicial (ARJ) por parte de los aproximadamente 120 acreedores, entre ellos, los que concentran aproximadamente 60% de la deuda: los bancos Scotiabank, Santander Chile, Hyundai Corporation y la Tesorería General de la República.

“El lunes, si la junta se realiza, van a decidir si aprueba lo que está proponiendo la empresa, que es pagar a plazo, vender inmuebles, etc, lo propuesto en el ARJ, o se rechaza. Si se rechaza, se procede a la liquidación inmediata”, explica Jamarne, quien agregó que para mantener las operaciones de Edyce, se requiere el voto favorable del “66% del pasivo y el 66% de las cabezas concurrentes”.
Las definiciones tienen un carácter técnico, basado en los datos y la capacidad de pago que la compañía propone. “Lógicamente, también está el tema económico (…) En este caso, yo digo que va a poder pagar en la medida que cumpla su proyecto y que tenga el financiamiento para cumplirlo”. Ese financiamiento vendría de la ejecución y adjudicación de proyectos de infraestructura de gran envergadura. Ese es el core de Edyce, proveer de estructuras metálicas a proyectos como el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, el Puente Chacao y otras iniciativas en la gran minería.
"En la UCI”
Su eventual liquidación causa ansiedad en una región con una economía fuertemente golpeada. Frente a esta incertidumbre, representantes de los sindicatos 1 y 2 de Edyce, y del mundo del trabajo en Concepción, además de autoridades locales, se reunieron este viernes en la Plaza de la Independencia para apelar al criterio de los acreedores y solicitarles la aprobación del ARJ.
“Como dirigentes sindicales, hacemos un fuerte llamado a los acreedores de Edyce para que se pongan en los zapatos de los trabajadores, en las familias de los trabajadores (…) hacemos un llamado al Banco Santander a que tomen en positivo la decisión”, dijo el presidente del Sindicato 1, Luis Soto. Sus declaraciones fueron apoyadas por su colega gremial y líder del Sindicato 2, Carlos Nova, quien describió el escenario como estar en la UCI “y necesitamos que hoy día los acreedores, y especialmente el Banco Santander, siga creyendo en la UCI, que no pierda la confianza”.
Hoy Edyce emplea a unos 350 trabajadores, profesionales y técnicos, con alto nivel de especialización. La eventual liquidación de la empresa se sumaría a un ciclo de desindustrialización que tuvo su máximo punto tras el cese de operaciones de su vecina, la siderúrgica Huachipato. En ese contexto, el diputado por el Distrito 20, Sergio Bobadilla, asumió el compromiso con los trabajadores de la metalúrgica e hizo un “llamado al Gobierno para que utilice sus mejores oficios y que ponga la capacidad técnica y profesional para provocar los acercamientos que sean necesarios y evitar, digámoslo derechamente, la quiebra de una importante empresa, una empresa histórica en la región del Biobío, como es Edyce”.

Facultades de la Junta de Acreedores
En medio de la reorganización judicial, el estudio Aninat Abogados recordó el escenario judicial que enfrenta el presidente ejecutivo y socio mayoritario de la empresa, Sergio Rocco, tras una querella presentada por la sucesión de su hermano Hugo Rocco, por un supuesto uso fraudulento de la firma de este último, para aumentar su participación en el grupo.
La causa lleva más de una década en el 12º Juzgado Civil de Santiago, sin que aún exista pronunciamiento del tribunal. Frente al escenario de la reorganización, Francisco Aninat, abogado representante de la familia del ya fallecido Hugo Rocco, la resolución de este lunes debiera considerar los elementos de este juicio, pues declara que Sergio Rocco “no llegó a la administración por mérito ni por decisión societaria transparente” y “su salida de la administración es una condición mínima y necesaria para que cualquier acuerdo sea sostenible y para que los acreedores -y los socios legítimos- tengan garantías reales de recuperación de la empresa”.
Jamarne, por su parte, señaló que la única facultad de la junta es definir la aprobación o rechazo del ARJ en virtud del pago de las deudas que la compañía mantiene y que, ante una eventual liquidación, define inmediatamente quien asumirá como liquidador. Esta última figura, se encargará de vender la compañía y pagar a los acreedores y trabajadores.
Pagos en caso de liquidación
“Una vez que asume el liquidador, todos los acreedores deben concurrir a ese proceso. Ahí lo que se persigue es la venta de todos los bienes de la empresa para que, con el producto de la venta, se pague a sus acreedores, de acuerdo a la prelación establecida por la ley”, detalló.
En esa línea, “tenemos acreedores de primera clase, entre los cuales se encuentran los gastos de la quiebra o los gastos de la liquidación”, le siguen los pagos de seguridad social y sueldos atrasados, y posteriormente “las indemnizaciones de los trabajadores, ya que desde el minuto que se declara la liquidación, se terminan los contratos de trabajo y todos los trabajadores quedan despedidos”, puntualizó.
Jamarne comentó que tras esos pagos, corresponde cancelar la deuda fiscal, cuyo monto asciende a unos $ 4.500 millones “y una vez terminado eso, habiendo pagado todo, se da paso a los acreedores plenarios e hipotecarios. ¿Cómo se pagan los acreedores plenarios? Con el saldo de los bienes que hubieran vendido, que hubieran tenido que concurrir a pagar la primera clase”.