Una inesperada acusación en contra del grupo alimenticio de origen argentino Arcor se desató en Chile. Esto, luego de que un exdistribuidor acudiera a la justicia penal alegando estafa. La acción legal está dirigida en contra de Industria de Alimentos Dos en Uno -Arcor Chile-, y ya fue declarada admisible por el tribunal.
El documento narra una serie de situaciones que habrían hecho que el exdistribuidor en cuestión tuviera pérdidas patrimoniales. Describe que, en octubre de 2010, “con plena aprobación de la familia Pagani”, se le ofreció a Francisco Díaz-Valdés Meza -quien había sido parte de Dos en Uno desde 1991-, la posibilidad de convertirse en distribuidor independiente de productos Arcor en determinadas comunas de la Región Metropolitana.
Para ello, constituyó la sociedad Distribuidora y Comercializadora Di-Val, cumpliendo con una serie de condiciones exigidas para la operación del negocio, como arrendar y equipar una bodega con circuito cerrado de cámaras, adquirir por cada comuna un camión ¾ y contratar personal, entre otros varios requisitos.
Pero luego, narra en el escrito legal, tras la llegada de una nueva gerencia general a Arcor Chile S.A., a partir del año 2020 fue sometido a una serie de “prácticas” que describe como “un sistema de engaños y maniobras dolosas destinadas a perjudicar patrimonialmente a Di-Val”.
En la querella se enumeran ocho. Por, ejemplo: castigos económicos al distribuidor ante incumplimientos, pero por otro lado recibía un abastecimiento deficiente de parte de Arcor que hacía materialmente imposible alcanzar los volúmenes comprometidos, producto de estos “quiebres” de stock. También que Arcor habría favorecido el despacho de mercancía a otros distribuidores, afectando sistemáticamente a Di-Val con productos críticos.
La obligación de compra de muebles de exhibición para instalar en sus clientes, con reembolso artificialmente retrasado y en la forma de facturas de publicidad abonadas, pero no mediante pago en dinero. Además, compras forzadas de productos de temporada sin derecho a devolución, de modo de que en las temporadas de Pascua de Resurrección, Halloween y Navidad, Arcor habría obligado a Di-Val a adquirir volúmenes de productos predeterminados unilateralmente, sin posibilidad de que el distribuidor formulara un sugerido propio, y los excedentes no vendidos no eran objeto de devolución, constituyendo pérdida directa para el distribuidor. Asimismo, compras forzadas a fin de mes, incluso cuando había sobre stock en bodega, únicamente para que Arcor Chile cumpliera los compromisos de venta comprometidos con la casa matriz en Argentina.
Según la querella, el propio Luis Pagani, presidente del Grupo Arcor, entregó simbólicamente una llave de la distribuidora al hijo mayor del querellante, como representación de la continuidad generacional del negocio, sobre la base de la cual uno de los hijos de Díaz-Valdés Meza cambió su carrera profesional para incorporarse a la empresa e incluso realizó su práctica en Arcor. Pero el 12 de diciembre pasado le informaron que no continuaría como distribuidor, sin ninguna indemnización tras 36 años de vinculación con la compañía.
Consultado por DF MAS, Arcor dijo por escrito: “Al momento de ser consultada, la compañía informa que no ha sido notificada oficialmente acerca de alguna acción legal en su contra. De cualquier modo, en caso de recibir el documento, la empresa se pondrá a entera disposición de la justicia, dando seguimiento al tema en el marco de las instancias legales correspondientes, con la convicción que obra con total legalidad”.