El exministro de Hacienda, Ignacio Briones, reafirmó ante la comisión de Hacienda del Senado su respaldo a los aspectos centrales del proyecto de reactivación y reconstrucción impulsado por el gobierno, donde insistió en sus críticas al crédito al empleo y dijo echar de menos normas más ambiciosas en materias de permisos y cambios a la Ley Lafkenche.
En el marco de las audiencias programadas en la instancia, el economista señaló que la normativa “tiene medidas pro crecimiento buenas y necesarias, pero con esa misma fuerza planteo que se requiere mitigar los costos y riesgos fiscales, porque esto reforzaría el poder reactivador del propio proyecto”.
Explicó que “es fundamental mitigar el costo y riesgo fiscal del proyecto. Chile tiene un déficit estructural crónico y creciente, estamos en una situación delicada que no podemos seguir arriesgándola” y que “si se cumple la meta del gobierno planteada en el decreto fiscal, el déficit estructural promedio seria de 2% del PIB, eso es grande”.
Afirmó que “para cumplir con la trayectoria fiscal eso implica que el gasto debe crecer solo 0,6% real anual, cayendo 1,4% en 2027, pero eso nunca ha ocurrido. El crecimiento histórico del gasto ha sido 3,5% real”.
También planteó que sería valioso tener un “principio prudencial, ¿por qué el gobierno lo aplica correctamente para sincerar riesgo fiscal de ley de cumplimiento tributario, pero no lo aplica para la ley de reconstrucción?”.
Briones sostuvo que el “efecto reactivador de la reforma depende de la sostenibilidad fiscal. Si la sostenibilidad no es creíble, se contradice el incentivo a la inversión por riesgo país. Anula el crecimiento de rebaja de impuestos” y llamó a los parlamentarios a ser consecuentes “la responsabilidad fiscal no debe ser vista de izquierda o derecha, es responsabilidad de todos, nos debe preocupar siempre no solo cuando se está en la oposición”.
Sobre la norma de crédito al empleo indicó que “no solo es caro, no he visto un análisis costo y beneficio que sea serio, en un país como Chile en que uno no puede legislar por intuiciones, hay que demostrarlo”.
Agregó que “es cierto que más que subsidiar las nuevas contrataciones, que es lo que yo haría, también hay que buscare proteger a los actualmente contratados, pero es de sentido común que ese riesgo de pérdida del empleo no es para el 100% de los trabajadores es para el 10%:”
Y prosiguió “bueno ataquemos a ese porcentaje, si las razones son hacer una rebaja tributaria por esta vía, sería bueno transparentarla. ¿A quiénes? a las empresas intensivas en mano de obra en baja calificación, pero por qué no a las de alta tecnología, por eso prefiero la neutralidad en materia tributaria”.
El exministro dijo que también es necesario incluir medidas más ambiciosas en permisos ambientales y se preguntó “¿por qué no se habla de ley Lafkenche, si hasta la ex candidata Jeannette Jara lo hizo” y precisó “no digo necesariamente eliminar, pero hay una desproporcionalidad en la aplicación de esa ley que genera costos no solo en acuicultura sino también en turismo, debe ser proporcional”.
Un proyecto “equilibrado”
El director del Centro Longitudinal de Estudios y Encuestas de la Universidad Católica, David Bravo, afirmó que si bien el proyecto representa una oportunidad para el país para volver a crecer llamó a mejorar el crédito al empleo.
Dijo que “la medida tiene un alto costo fiscal, porque si uno toma el crédito al empleo y lo sacara, el proyecto de reconstrucción queda fiscalmente equilibrado, esa es la magnitud” y agregó que “luego del decreto fiscal anunciado recientemente se evidencia la necesidad de ajustar esa medida y esta medida parece ser la candidata ideal, se debe ajustar en el marco de las conversaciones en el senado”.
Propuso que “un subsidio al empleo más acotado temporalmente y a los nuevos empleos colaborará tanto al objetivo del empleo como al logro de la responsabilidad fiscal”.