Este jueves, unos 30 miembros del sindicato de CCU llegaron a protestar a las oficinas corporativas de la embotelladora ligada a los grupos Luksic y Heineken, entre otras razones, por despidos realizados por la firma en las últimas semanas.
Según explican fuentes internas de la empresa, los despidos se concentraron en el área comercial y fueron una consecuencia del rearme interno que impulsó el nuevo gerente general, Eduardo Ffrench-Davis.
Cabe recordar que el ejecutivo movió sus fichas y creó la gerencia de CCU Chile -que quedó a cargo de Matías Bebin-, pero además, los cambios también alcanzaron a la filial pisquera (Compañía Pisquera de Chile) y de vinos (la Viña San Pedro Tarapacá, hoy VSPT Wine Group).
Así, la pisquera incorporó las áreas de marketing y ventas de los vinos en Chile, mientras que VSPT se concentrará en las exportaciones, producción e innovación vitivinícolas. Esto último produjo unos 40 despidos en la fuerza comercial.
Pasado el mediodía, el departamento de Recursos Humanos de CCU envió un comunicado a los empleados de la firma. "Queremos informarles que la manifestación que se está desarrollando en el acceso al edificio se enmarca en la implementación de cambios en los procesos de ventas del Área Comercial", se lee la misiva a la cual accedió DF.
"Esta manifestación, acotada a un grupo de dirigentes y trabajadores, está en el marco de las conversaciones en curso, y desde CCU esperamos mantener este espacio de diálogo fluido y respetuoso, como lo ha sido a lo largo de nuestra historia", añadió Recursos Humanos, agregando que "el acceso al edificio se encuentra expedito".
A fines del primer semestre, CCU contaba con una dotación de 9.180 trabajadores, casi 300 menos que hace un año, cuando informó un total de 9.470 empleados a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).