La Corporación Nacional Forestal (Conaf) de la Región de Los Lagos, interpuso una querella criminal por el delito de sustracción de madera en predio fiscal, tras constatar la tala ilegal de 160 hectáreas de bosque nativo en la comuna de Puerto Varas. Frente al ilícito, detectado en un predio del Ejército de Chile, en la localidad de Río Pescado, el organismo solicita una sanción histórica que supera los $ 8.300 millones.
La acción judicial se ampara en una infracción flagrante a la Ley sobre Recuperación del Bosque Nativo, en que equipos de Conaf y la Policía de Investigaciones (PDI) comprobaron la extracción de especies luma, tiaca, canelo, ulmo, avellano, tepa, coihue y mañío, sin contar con un plan de manejo. La faena ilegal fue avaluada en $ 1.383 millones.
La fiscalización es parte de un programa que el organismo forestal y la policía mantienen para prevenir la ocurrencia de este tipo de ilícitos en los bosques de la zona, que arrastran un historial de denuncias y querellas desde 2014.
Daño al ecosistema
El director regional de Conaf en Los Lagos, Fernando Gebhard, alertó sobre el daño en el ecosistema. “El principal impacto de la corta no autorizada en el bosque nativo corresponde a la pérdida directa de esta superficie de bosque, la que se ha llevado a cabo por más de 10 años de manera sistemática y continua”, dijo y agregó que operaciones de este tipo “implican un tránsito permanente de personas y vehículos, lo que afecta al suelo por quedar desprotegido de vegetación y provocarle compactación que impide o dificulta la aireación de éste”.
Además del deterioro de los suelos, Gebhard comentó que los actividades extractivas generan “alteración de los recursos hídricos, de la calidad de las aguas superficiales por efectos de sedimentación o contaminación directa, así como también perturbación de la fauna silvestre constatándose impactos negativos sobre el hábitat de la fauna local”.