Después de 35 cerrado por las nevadas y el mal tiempo en la alta cordillera, el Paso Los Libertadores volverá a permitir el tránsito a partir de este martes 18 de agosto. De este modo llega a su fin el período más prolongado registrado de cierre del paso, desde su record anterior de 26 días, en 2023.
La reapertura será gradual y, en una primera etapa, estará concentrada en los camiones de carga que llevan semanas esperando poder cruzar entre Chile y Argentina.
La medida fue acordada por las autoridades de ambos países, luego de que las evaluaciones técnicas confirmaran que existen condiciones para retomar la circulación de manera segura. El biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, señaló que el foco inicial estará puesto en normalizar el transporte de carga. “Esperamos mañana a primera hora, en el transcurso de la mañana, poder reabrir el paso y la circulación fundamentalmente de transportes de carga”.
Apertura por etapas
Entre el martes 18 y el jueves 20 de agosto podrán circular camiones desde Argentina hacia Chile entre las 08:00 y las 20:00 horas de Chile. Durante esas jornadas el tránsito será en una sola dirección hasta Guardia Vieja y tendrán prioridad los vehículos que ya fueron documentados y permanecen en la zona de estacionamiento de Uspallata.
El esquema cambiará el viernes 21 y sábado 22. Esos días se permitirá el tránsito de carga desde Chile hacia Argentina, también entre las 08:00 y las 20:00 horas, con circulación en una sola dirección hasta Uspallata.
La reapertura todavía no incluye a vehículos particulares ni buses. Las autoridades mantendrán suspendido el tránsito turístico mientras se procesa la carga acumulada y señalaron que las condiciones para avanzar hacia una apertura general serán informadas posteriormente.
Un corredor clave para el comercio
El cierre comenzó el 14 de julio y se extendió por más de un mes, generando una fuerte congestión de transporte de carga al otro lado de la cordillera. Antes de confirmarse la reapertura, las autoridades cifraban en más de 1.550 los camiones que permanecían en territorio argentino esperando cruzar hacia Chile.
El impacto también alcanzó a los costos logísticos. El director de la Cámara Aduanera de Chile, Javier León, estimó en cerca de US$ 200 millones los efectos asociados al cierre, considerando la permanencia de camiones detenidos, gastos logísticos y cobros asociados a contenedores.
La magnitud se explica por el peso de Los Libertadores en el intercambio entre ambos países. Más del 70% de la carga terrestre entre Chile y Argentina utiliza este corredor y, según cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, durante 2025 las mercancías que ingresaron a Chile por esta vía representaron operaciones por US$ 7.050 millones.
Entre los principales productos movilizados durante ese año estuvieron las carnes, con operaciones por US$ 2.012 millones, y los vehículos, por US$ 1.190 millones. También ingresaron aceite de soya, azúcar, aceite de girasol, arroz, quesos, alimentos para animales, café y medicamentos.
Durante el cierre, parte del movimiento fue derivado hacia otros cruces. La Unidad de Pasos Fronterizos informó que Jama, Pino Hachado y Cardenal Antonio Samoré reforzaron su funcionamiento para absorber el aumento de los flujos y que algunos de estos complejos llegaron a triplicar su capacidad habitual de atención.
La operación de Los Libertadores continuará bajo el esquema especial al menos hasta el sábado 22 de agosto. La fecha y las condiciones para el retorno de vehículos particulares, buses y turismo todavía no han sido informadas.