El viernes 19 de junio asumirá oficialmente la rectora electa de la Universidad de Chile para el período 2026-2030, Alejandra Mizala, que reemplazará a Rosa Devés. La doctora en Economía de la Universidad de California en Berkeley dijo a DF que su sello será fortalecer la investigación interdisciplinaria para resolver “problemas país”.
También abordó la suspensión de las Becas Chile -enmarcadas en el ajuste fiscal- y advirtió que limitar la inversión en capital humano avanzado y conocimiento podría afectar la investigación, el crecimiento y desarrollo del país.
Además, valoró la aprobación de la Ley de Transferencia de Tecnología y Conocimiento, pero planteó que su implementación requerirá financiamiento, reglas claras y orientación pública. Comentó que la universidad cuenta con 320 patentes -200 internacionales- vigentes y en tramitación.
- ¿Cuáles serán los principales focos en investigación?
- Acabamos de pasar un proceso de acreditación institucional y tuvimos un resultado muy bueno en investigación. A fines del año pasado, ganamos un Fondo de Investigación para Universidades de Frontera (FIU) de $ 1.000 millones al año, por 10 años. El sello que quiero dar es fortalecer mucho la investigación interdisciplinaria pensando en los problemas país, que es lo que nos permite hacer este fondo.
También crearemos un fondo de investigación para proyectos no tan grandes, de $ 6 mil millones. Esto porque la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) no ha aumentado los recursos de investigación, los Fondecyt (Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico). Están congelados desde hace mucho tiempo.
“Si queremos ser un país que supere la trampa del ingreso medio, tenemos que invertir en conocimiento”.
- ¿Qué áreas se priorizarán?
- Por ejemplo, nos interesa potenciar el trabajo conjunto de investigación entre biomedicina e ingeniería, que nos ha permitido hacer cosas bien impactantes, como la inmunización contra el virus sincicial y el manejo de las camas en los hospitales durante el Covid. También queremos fortalecer las ciencias sociales, artes y humanidades.
En inteligencia artificial queremos hacer una red de investigación con una mirada interdisciplinaria. Ya establecimos una oficina de IA en la Vicerrectoría de Tecnologías de la Información. Hemos estado trabajando en eso, haciendo formación. Queremos investigar con IA, pero también sobre sus efectos.
Además hay una propuesta de cómo conectamos la investigación con temas de democracia, y ahí tenemos mucha información de los procesos constitucionales. Además, hay un trabajo que se ha estado haciendo entre varias facultades en el tema de los biofármacos.
- ¿Han cambiado los desafíos desde 2022 hasta ahora?
- Fui prorrectora de esta rectoría hasta el 1 de marzo, pero si uno se para en julio de 2022, cuando asumimos los desafíos que enfrentamos ahí, hoy son completamente distintos. Ahora tenemos la irrupción de la IA, la discusión sobre crecimiento y un gobierno de derecha. Entonces, seguir haciendo lo mismo no funciona (...) los desafíos que tenemos hoy son diferentes.
“Crearemos un fondo de $ 6 mil millones para proyectos (...) porque la ANID no ha aumentado los recursos, están congelados”.
Becas y transferencia tecnológica
- ¿Cómo impactan los recortes de las becas de postgrado?
- Es un tema. Tenemos alrededor de 46 programas de doctorado en todas las áreas del conocimiento. Cada año ingresan 250 estudiantes de doctorado a la universidad. El 75% de ellos tiene becas ANID. La formación de capital humano avanzado es clave para un país, porque esas son las nuevas generaciones que van a mover la frontera del conocimiento.
Si el país no invierte en capital humano avanzado hoy día, mañana va a tener un problema. Eso no solamente en investigación y formación, sino también para el desarrollo del país. Tenemos la necesidad de crecer, un tema que ha puesto este gobierno muy fuerte. Por ejemplo, siendo un país abierto al mundo, tenemos que aumentar el valor agregado de nuestras exportaciones. Si queremos ser un país que supere la trampa del ingreso medio, tenemos que invertir en conocimiento.
- ¿Cómo ve la futura ley de transferencia tecnológica?
- Valoramos que se haya aprobado. El país necesita un marco que facilite que el conocimiento producido en las universidades llegue con mayor fuerza a la sociedad, al Estado, a los territorios y al sistema productivo. Es una oportunidad importante. Nos lleva a fortalecer una política de transferencia más estratégica, con criterios de impacto público, pertinencia social, sostenibilidad y responsabilidad institucional.
No obstante, para que esta ley tenga un impacto real, debe implementarse con resguardos claros. Hay que compatibilizar la ciencia abierta con la protección de la propiedad intelectual. Si se publican resultados demasiado pronto, puede afectar la posibilidad de proteger y transferir una invención.
También hay que reconocer la realidad administrativa de las universidades estatales, que requieren tiempos y procedimientos adecuados. Y se necesitan recursos. No basta con abrir una posibilidad legal si no se financian las capacidades profesionales, jurídicas y técnicas que hacen posible la transferencia.