En 2025 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) creó el Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial, el que presentó su primer informe de evidencia en torno a las oportunidades, los riesgos y el impacto de la IA. Este documento fue el punto de partida del primer Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA, impulsado por la ONU, que se realizó este lunes y martes en Ginebra, Suiza, y en el que participaron gobiernos, empresas, la academia y expertos.
En representación del gobierno chileno, intervino dos veces la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI), Ximena Lincolao, quien destacó el potencial de la IA para “ampliar las capacidades humanas e impulsar el desarrollo económico” y presentó las propuestas del país para una gobernanza mundial de la tecnología.
“La IA por sí sola no crea brechas. Como toda creación humana, puede concentrar poder o distribuir oportunidades. Chile está listo para contribuir a una gobernanza global habilitante, responsable y orientada al desarrollo. Una gobernanza que no nazca del temor, sino del conocimiento; y que no surja de unos pocos, sino de la participación activa de todas las personas”, dijo en su exposición.
La ministra Lincolao presentó cuatro propuestas a los Estados miembros.
Primero, planteó concebir la educación “como un continuo” y fortalecer la educación técnica para enfrentar la reconversión laboral.
Segundo, propuso avanzar en la adopción internacional de certificaciones y estándares ISO asociados a la gestión de esta tecnología y otros como AI Verify.
Tercero, llamó a constituir una red multilateral de sandboxes (espacios de prueba) para testear modelos de IA “bajo reglas comunes que faciliten la experimentación”.
Y cuarto, instó a fomentar ecosistemas de datos abiertos.
Urgencia y autogobernanza
En su segunda intervención, este martes, la ministra Lincolao enfatizó que los “desafíos que plantea la IA no pueden ser abordados de manera aislada” y que se requieren estándares comunes y alianzas estratégicas para poder “conectar las ventajas competitivas de los países”, y expuso cinco conclusiones respecto de esta tecnología.
En primer lugar, subrayó “la urgencia” ante el avance de la IA a una “velocidad que no espera a nadie”, y dijo que los países que “actúen con decisión” podrán ampliar las capacidades de los ciudadanos y modernizar sus economías.
En segundo lugar, señaló que “todavía tenemos agencia”, y que dar más capacidades a los ciudadanos en la comprensión y uso de la IA permitirá una mayor capacidad colectiva “para orientar su carácter ético”. Agregó que esto “requiere autogobernanza, sociedades informadas capaces de debatir con altura de miras y sin sesgos políticos”.
También señaló que la IA “no es solo una tecnología, sino también infraestructura crítica”, y enfatizó que su gobernanza requiere una “visión sistémica” que integre lo digital y lo físico.
En cuarto lugar, la ministra de CTCI instó a la inversión en talento y capacitación continua y a explorar programas de aprendices, como el suizo.
Por último, comentó que este encuentro confirmó que la infraestructura de cómputo es “uno de los motores de la nueva economía industrial” y señaló que Chile cuenta con energía renovable, territorio y capacidades técnicas, por lo tanto, puede ser un “socio idóneo para esta nueva etapa”.
Lincolao señaló a DF desde Ginebra que la instancia organizada por la ONU “sirve para sentir esa urgencia y salir con acciones concretas”, y valoró que “todos los países están haciendo algo”.
También comentó que la discusión internacional ha evolucionado hacia la búsqueda de la ventaja competitiva de los países, por sobre la “actitud del pasado de competir con las potencias”.
Además, destacó que el diálogo puso énfasis en la capacitación, y anunció que Chile se sumará mañana a la AI Skills Coalition, la plataforma de la ONU para la educación y el desarrollo de capacidades en IA.
Agenda
La ministra Lincolao también sostuvo reuniones bilaterales con la secretaria general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de la ONU, Doreen Bogdan-Martin, y con el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública de España, Óscar López Águeda.
De acuerdo con información publicada en las redes sociales del Ministerio de CTCI, en ambos encuentros coincidieron en la necesidad de desplegar la IA como herramienta para reducir brechas de género y territoriales, y abordaron futuras oportunidades de colaboración con España en proyectos vinculados a esta tecnología.
Además, Lincolao se reunió con la doctora en Ciencias de la Computación, Loreto Bravo, la única chilena integrante del Panel Científico Internacional Independiente sobre IA de la ONU que desarrolló el informe preliminar, que, entre sus conclusiones, advirtió que los mecanismos actuales de protección no avanzan al mismo ritmo que las capacidades de la IA.
El análisis, que aportó evidencia e insumos para el debate, alertó de brechas de adopción de esta tecnología entre los países, una baja participación del Sur Global en las grandes discusiones en torno a la IA y la concentración de los modelos y capacidad de cómputo en pocas economías.
Respecto de las propuestas que la ministra Lincolao llevó a la ONU, Bravo dijo a DF que es “muy positivo” que Chile se posicione no solo como usuario de IA, sino como un país que busca participar activamente en su gobernanza y desarrollo, con ejes alineados con los temas del diálogo, como capacidades, uso responsable y acceso a datos.
“Es importante y necesario generar evidencia local y regional sobre adopción e impacto de la IA. En América Latina todavía hay poca evidencia científica sobre cómo la IA está afectando la productividad, el empleo, a las PYME, los servicios públicos y la informalidad. En este momento nos tenemos que basar principalmente en evidencia de economías avanzadas”, señaló Bravo.