Desde principios de los 2000, diferentes instituciones universitarias, tecnológicas y gubernamentales trabajan en conjunto para transformar la excavación de Pompeya, uno de los sitios arqueológicos más icónicos del sur de Italia, que quedó sepultado tras la erupción del volcán Vesubio en el año 79 D.C.
A través de un proceso digital y colaborativo, utilizan diversas tecnologías, como sistemas de información geográfica, gemelos digitales, lidar, drones e inteligencia artificial (IA), para generar modelos tridimensionales del sitio y documentar nuevos hallazgos en tiempo real de la antigua ciudad.
Tomando como referencia este modelo de trabajo colaborativo, el Laboratorio de Arqueología Digital (LAD) de la Escuela de Antropología de la Universidad Católica (UC), Esri Chile -filial de la firma estadounidense de software de sistemas de información geográfica que participa en el proyecto en Pompeya- y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) anunciaron una alianza con proyectos concretos para investigar y resguardar el patrimonio arqueológico nacional con IA y tecnologías geoespaciales.
El gerente de impacto y comunidad de Esri Chile, Mauricio Loyola, señaló que el trabajo contempla rán diversos proyectos tecnológicos, que integrarán información arqueológica y territorial junto con la definición de metodologías que permitan “capturar, gestionar y analizar datos geoespaciales de manera más eficiente”.
“La visión es construir una base de trabajo colaborativa que pueda servir de referencia para futuras iniciativas de investigación, conservación y divulgación del patrimonio arqueológico en Chile (...) El objetivo es establecer un estándar regional, fortaleciendo capacidades y promoviendo prácticas que puedan compartirse y replicarse”, afirmó.
El convenio de colaboración, que partió este 2026, será por un año prorrogable por períodos sucesivos y combinará el conocimiento científico y metodológico del LAD con las tecnologías y el soporte especializado de Esri Chile; además de las capacidades de investigación y conocimientos en ciencia de datos e IA del Cenia.
Las iniciativas contemplan desde el desarrollo de reconstrucciones virtuales en 3D de sitios arqueológicos, la implementación de un hub para gestionar y difundir datos, hasta la aplicación de herramientas de machine learning (modelos de aprendizaje automático) y teledetección al análisis de geoglifos en el norte del país.
El académico y coordinador del LAD de la UC, Víctor Méndez, dijo que la colaboración permitirá crear “evidencia científica concreta” de la aplicación de las tecnologías geoespaciales en la arqueología. Además de establecer estándares técnicos y manuales metodológicos de buenas prácticas, generar publicaciones académicas y “democratizar el acceso al conocimiento sobre el pasado”.
“Como arqueólogos tenemos un problema de investigación: intentar entender a la sociedad del pasado a través de los restos materiales que dejaron. Los sistemas de información geográfica son una de las líneas, pero cada vez necesitamos acercarnos con mayor detalle a las dimensiones de lo humano, con mayor precisión. La tecnología nos permite hacer un registro de muy buen nivel, pero entenderlo y analizarlo es un proceso diferente”, comentó Méndez.
También destacó el rol que tendrá el Cenia en la incorporación de metodologías y tecnologías de IA al estudio arqueológico para procesar información con mayor precisión, “profundizar” el análisis y reducir márgenes de error entre investigadores.
Hub y proyectos
Méndez dijo que uno de los primeros hitos en 2026 será la puesta en marcha de un hub de información institucional que funcionará como el portal oficial del LAD. Estará basado en ArcGIS Hub, la plataforma en la nube de Esri que facilita la visualización de datos y el trabajo colaborativo, y operará como un repositorio para centralizar, compartir y gestionar datos arqueológicos, y difundir hallazgos por medio de visualizaciones interactivas.
Además, el académico comentó que ya están trabajando en la construcción de un conjunto de datos de geoglifos de “todo el norte de Chile”, a partir de registros provenientes de zonas como los valles de Lluta y Azapa, Chug Chug y el Cerro Unita -que alberga al “Gigante de Tarapacá”, considerado el geoglifo más grande del mundo-, a través de tecnologías de teledetección como drones e imágenes satelitales.
En esa línea, la investigadora del Cenia, Francisca Gil, destacó que el trabajo permitirá entrenar modelos de machine learning para extraer información que “no es directamente visible o para buscar patrones difíciles de encontrar en estas imágenes”.
Además, explorarán nuevas aplicaciones de modelos procedurales -técnicas de reconstrucción digital automatizadas- e inteligencia artificial en arqueología, evaluando cómo integrar “nuevas potencialidades” a los flujos de trabajo desarrollados junto al LAD y Esri Chile.
Por otro lado, Loyola de Esri Chile, comentó que desarrollarán modelos procedurales “avanzados” mediante ArcGIS CityEngine -software de modelado tridimensional de la multinacional para crear entornos urbanos y gemelos digitales- para reconstruir aspectos del paisaje y los entornos que existieron en la cuenca de Tagua Tagua “durante distintos períodos de ocupación humana”.