Si piensa en la primera barra de café de especialidad que hubo en Santiago -de grano de origen, tostado en Chile para no perder una pizca de olor y sabor-, probablemente la situará en Lastarria, Vitacura, o quizás El Golf. Sin embargo, el primero fue Coffee Culture, que abrió hace 15 años a dos cuadras de la plaza de Maipú, en la intersección de las calles General Ordóñez y Manuel Rodríguez, donde aún existe.
A cargo del californiano Jake Standerfer, antropólogo y filósofo, comenzó con sólo dos variedades de café, una peruana y otra nicaragüense, que eran las que se utilizaban en Stumptown, la tienda especializada en café más importante del mundo en ese entonces.
“Podríamos explicar el consumo del café en tres olas: la primera es la de tarro, más popular y de conveniencia. La segunda está ligada a marcas como Illy, Lavazza, Starbucks o Juan Valdés, de mejor calidad y con una mejor presentación, y la tercera es un nicho muy pequeño que corresponde sólo al 2% de la cosecha en el mundo: el café de especialidad. Como el vino, es el que recibe la mejor puntuación, sobre el 80%, por su calidad y sustentabilidad. Es un café ético. Esa oleada llegó a Chile cerca de 2009 y con esa trabajamos. En 2011 no éramos más de cuatro personas trabajándolo por separado”, cuenta Standerfer, pionero en el café de especialidad desde la semilla a la taza, quien además asesora y vende granos recién tostados a cafeterías, restaurantes y a domicilio en su tostaduría, ubicada en Av. Independencia, a un costado de su segundo local.
Se habla de café ético porque cumplir con esta categoría no sólo implica parámetros como la calidad del grano, el sabor o el tostado, sino también se rige por la sostenibilidad: la plantación debe ser manejada de manera que se proteja el medio ambiente y el bienestar de sus trabajadores, además de medir su trazabilidad, saber quién y dónde se cultivó.
“Lo que estamos viviendo ahora en Chile es el boom de la tercera ola. Nunca se habían abierto tantas cafeterías de especialidad, y de muy buen nivel, no sólo en Santiago. El país está a punto de convertirse en el segundo principal consumidor de café de Sudamérica, por encima de Colombia, que es un gigante, y superado sólo por Brasil, una mega potencia, algo inédito para un país que no es productor”, cuenta Standerfer.
De hecho, en la última edición de “The World’s 100 Best Coffee Shops”, realizada en octubre de 2025 en Colombia, 12 cafeterías chilenas de especialidad fueron incluidas en el ranking. La lista fue encabezada por Holaste! Speciality Coffee, de Puerto Natales, que obtuvo el tercer lugar, y Eco Mapu Coffee, de Villarrica, que alcanzó el décimo puesto. En Santiago, también fueron reconocidos Artemisa Coffee, Cocktail Bar y Café Black Mamba.
“Los ojos están puestos en Chile. El crecimiento del mercado ha sido tan fuerte que ha hecho que muchos importadores quieran vender su café en verde aquí, lo que 10 años atrás era impensado”, agrega.
Lo anterior ha devenido en el incremento de tostadurías y microtostadurías, además del surgimiento de profesionales de la industria de primer nivel, como el barista y tostador Carlos Medina, campeón mundial de Filtrados en el World Brewers Cup 2023 y campeón nacional de baristas en 2020 y 2024, a quien actualmente se le puede encontrar capacitando y tostando café en Colibrí Coffee Roaster, tienda de maquinaria y café que entre este año y el próximo abrirá sus primeras dos cafeterías.
Mucho más que un café
En febrero de 2021, a pasos del metro Los Leones, abrió Félix, una cafetería al paso fundada por los periodistas Consuelo Goeppinger, Francisco Derosas y Rodrigo Cea. Pronto se volvió de culto no sólo por lo cuidado de cada detalle -partiendo por el café, que en un principio contó con la asesoría de Jake Standerfer de Coffee Culture- sino también por su selección de baristas, el diseño del local, a cargo de Simón Sepúlveda y el arquitecto Sebastián Bravo, y sus playlists.
“Cuando abrimos había sólo 10 o 12 cafeterías de especialidad al paso. Nos enfocamos en nuestros viajes, en lugares que habíamos visto y que nos gustaban. En los últimos dos años el café explotó; ahora no abriríamos una cafetería”, cuenta Consuelo Goeppinger, autora de Guía Dónde.
Otro factor son los pop-up dominicales, que se anuncian por su Instagram, en los que cocineros emergentes e incluso reconocidos internacionalmente como Santiago M. Moctezuma, de la taquería mexicana Maizajo, o Mariano Ramón, de Gran Dabbang en Buenos Aires, ofrecen opciones de platos al paso a precios democráticos.
“Partió como algo muy improvisado, desde la necesidad, donde invitábamos a los amigos a cocinar, y ahora es parte de nuestra curaduría. Una vitrina entretenida en la que mostramos lo que está pasando, con chefs conocidos como Álvaro Romero de La Mesa, o Nico Tapia de Yum Cha, pero también Clarita, por ejemplo, una pastelería en Román Díaz que está recién partiendo”, cuenta Consuelo, y agrega que para lo que queda del año ya están en conversaciones con Maximiliano Muñoz de Huggo Comedor, Recreo con Hambre y Free the Donut.
“Inexplicablemente, a pesar de la recesión y el aumento de la oferta, ha aumentado el consumo de café, se está aprendiendo a tomar y se sabe mucho más del tema. Tenemos clientes fieles, otros que no nos conocían y llegan porque les suena o nos conocieron a través de un pop-up”, cuenta Consuelo.
Abierto desde fines de 2023 en Pasaje Ayacucho 473 -un sitio que estaba prácticamente abandonado-, EspressHood! es uno de los cafés de especialidad que, pospandemia, reconquistó espacios en Santiago centro. Tal como lo hizo Maña Café, en Bombero Salas 1361, que convirtió lo que fue un café con piernas en un espacio amplio y luminoso, o Área Café, que partió en Miraflores y que se acaba de trasladar a Victoria Subercaseaux 295, en el borde del cerro Santa Lucía.
EspressHood!, de estética industrial, amplia barra y pantalla touch para pedir el café, cuenta con una tostaduría ahí mismo. Pero lo que lo hace diferente es que todo ahí es colombiano, desde el personal hasta el origen del café.
“Si bien los dueños son chilenos, ellos estaban muy obsesionados con el café colombiano, por eso lo trabajamos nosotros, porque conocemos nuestros granos”, cuenta Luisa Fernanda, una de los tres socios colombianos que operan el lugar.
El hit son los filtrados, que van desde los $ 4.000 dependiendo de la variedad. Además, ahí encuentras los productos de la pastelería La Ermita, que los fabrica en el lugar.
“Para fin de año planeamos agrandar la tostaduría, hacerla más visible para el público. Es lo que quiere la gente: saber más de café, de los procesos”, agrega Luisa.
El paso a la coctelería
“El consumo de café en Chile está viviendo una transformación muy interesante. Hoy, el 77% de los chilenos consume café al menos una vez por semana, con un promedio cercano a 10 tazas semanales y dos tazas diarias por persona. Aunque el café instantáneo sigue siendo el más consumido (66%), el café en grano ya representa el 28% de las preferencias, reflejando un consumidor cada vez más interesado en la calidad, el origen y la experiencia. Además, el 56% de las personas afirma que consume café principalmente por su sabor y no sólo por su efecto estimulante. Este cambio ha impulsado el crecimiento del café de especialidad y de nuevas tendencias como el Coffee Mixology”, explica Nadin Elias, especialista en Coffee Mixology, fundadora de Artemisa Coffee Cocktail Bar y Directora Creativa de Bar Academy Chile.
Nacida en Mendoza, Nadin es bartender de profesión, además de barista, y la creadora de Coffee Mixology en Bar Academy, un curso de barista profesional con versión en mixología. “Ahí me di cuenta de que el interés por la coctelería con café existe no sólo en Chile; he ido a Argentina, Puerto Rico, Colombia, incluso Hong Kong”, cuenta.
Una cosa llevó a la otra, y en abril de 2025, junto a Ricardo Guerrero, también socio de Bar Academy, abrieron Artemisa Coffee & Cocktail, un concepto único en Chile, que funciona como cafetería de día y como bar de noche.
“Es único porque puede ser que un bar tenga una cafetería, o que una cafetería entre en el mundo del alcohol, pero en Artemisa todo gira en torno al café, la gastronomía, la coctelería, la carta de café en sí”, cuenta Nadin Elias.
Y si bien no todos los cocteles de Artemisa llevan café, varios integran la lista, como Isofonía ($ 9.400), uno que se define como cremoso, intenso y estimulante, a base de bourbon, Mantecol, cold brew y Frangelico, además de los nueve cocteles que son parte de la carta especial de Coffee Mixology y que tienen al café como protagonista. Desde el clásico Espresso Martini, hasta versiones más arriesgadas como Coffee Margarita, con tequila, licor de café y néctar de agave.
“Es tal el interés por el café en Chile que lo estamos produciendo en Rapa Nui, donde una cooperativa local trabaja con una antigua variedad Arábica Typica y desarrolla un café de origen con identidad propia, demostrando que nuestro país también puede aportar al mapa mundial del café de especialidad”, cuenta Nadin Elias.
El listening bar Ritmo Colectivo, Ri.Co. (Doctor Luis Middleton 1710, Providencia), es otro de los lugares donde probar coctelería a base de café. De hecho, el café de especialidad se compra a una microtostadería aún en proceso de salir a la luz.
Hay clásicos como el Carajillo ($ 6.500), con Licor 43 y shot de espresso; o el Espresso Martini ($ 7.500), a base de vodka, licor de café y shot de espresso.
Lo que hay que probar: Novedades cafeteras
Aszú Café
Hace poco más de tres semanas abrió Aszú café (Av. Pocuro 3091, Providencia), una pequeña barra a cargo del sommelier Ricardo Grellet. Bajo el concepto “Café, tu aperitivo”, Aszú ofrece el café de Coffee Culture a un precio que va desde los $ 1.900 el filtrado a $ 2.700 el ristretto. Acá no se aceptan propinas.
“Somos un café de barrio simple, queremos ofrecer un muy buen servicio y excelente café a buen precio”, cuenta Ricardo Grellet.
Las opciones para comer son simples, pero escogidas con pinzas, como el sándwich en pan de masa madre de berenjena, queso de cabra, tomate y hummus ($ 7.500); o el de jamón y queso ($ 4.500). También el queque de limón ($ 1.500), que de verdad sabe a limón. Todo hecho en el lugar.
Brekkie
Hace dos años instaló su primer local en Providencia (República de Cuba 1720), y hace uno abrió en Las Condes (Carmencita 106). Pero viene más: sus cuatro socios se preparan para abrir en unos meses un tercer local en la misma comuna, cercano al sector comercial del Apumanque.
Aquí, el café es de Peregrino Coffee Roasters, y la variedad se cambia cuatro o cinco veces al año. “Actualmente estamos con una variedad de Bolivia que tiene la particularidad de que se seca al sol. Nosotros perfilamos el café y ellos hacen nuestra curva de tueste. Nuestra filosofía es tener la mejor versión de cada producto, carnes de libre pastoreo, pesca artesanal, azúcar de caña, nada de ultraprocesados”, explica Alex Merino, uno de sus socios.
¿Imperdibles? Magic ($4.000), ristretto doble más leche; o el clásico espresso ($3.100), además de alguna de las especialidades de la casa, como el Bulletproof Coffee ($3.300), americano con un cubito de mantequilla de libre pastoreo y aceite de coco orgánico.