El martes 30 de junio, en los comedores de la recién inaugurada oficina de Mercado Libre en el edificio del Costanera Center -con cuatro pisos y restaurante Margó incluido-, Alan Meyer se despidió de la compañía en la que trabajó 12 años y que lo tuvo como vicepresidente para los Países Andinos (Chile, Colombia, Perú, Venezuela y Ecuador).
Lo acompañaban Rafael Lira, quien asumió de forma interina como head of marketplace para Chile, Perú y Ecuador, y Camila Cembrano, directora comercial Marketplace Chile, quien le reportaba directamente. El discurso fue muy parecido a lo que Meyer escribió en su post de LinkedIn: dijo que deja la compañía por decisión personal, que lo venía masticando hace buen rato y que tenía la tranquilidad de decir que era una decisión tomada con calma. Se despidió de mucha gente, lo abrazaron y se fue.
Su salida se conoció públicamente pocos días antes, el jueves 25, cuando pasadas las 20 horas DF publicó la noticia en su web. Pero puertas adentro la noticia ya corría. De hecho, cuentan al interior de la compañía que, incluso el día anterior, el miércoles 24, el CEO de Mercado Pago, Matías Spagui, entando de vacaciones, habría enviado un mensaje a un canal interno anunciando cambios.
El jueves 25, cerca de las 2 de la tarde, los líderes de la compañía recibieron un mensaje citándolos a una reunión que nadie tenía agendada. A la sala entró Meyer acompañado del brasileño Fernando Yunes, EVP y head of Commerce, uno de los más altos ejecutivos en la estructura de MELI, que viene una vez al año a Chile, por lo que su presencia no pasa desapercibida. Pero lo que llamó aún más la atención esta vez es que Yunes ya había estado visitando las oficinas de Chile hace sólo tres semanas.
El primero en hablar fue Meyer. Dijo que se iba a fines de mes y por razones personales, que estaba orgulloso de todo lo construido, y se despidió de los equipos. Yunes le agradeció por su trabajo y luego se les comunicó a los líderes cuál era la bajada oficial para transmitir a sus equipos. El anuncio tomó por sorpresa a muchos de los presentes, sobre todo por lo abrupto del anuncio, más aún considerando que se trata de uno de los ejecutivos más reconocidos en Chile.
En el último ránking Merco, Alan Meyer encabezó el listado de líderes corporativos, por arriba de Andrónico Luksic y Roberto Alvo (Latam), que se ubicaron en el segundo y tercer lugar. Los resultados de su gestión también son sorprendentes. Coincidentemente esta semana la Fiscalía Nacional Económica publicó un informe con un estudio de mercado sobre el comercio online. Ahí se revelan cifras sobre Mercado Libre que eran desconocidas para el mercado, pues la empresa de origen argentino no desagrega sus resultados a nivel nacional. Según la FNE, Mercado Libre tiene entre el 30% y el 40% del mercado de las ventas online, pero si se hace doble click en el segmento 3P, que es cuando una plataforma hace de intermediaria para vender productos de terceros, que es lo que se conoce como el modelo de “marketplace puro”, ahí Meli ostenta sobre el 60% de la participación de mercado nacional. “Básicamente se tomaron el mercado chileno”, dice un ejecutivo de la competencia, sorprendido de las cifras.
Recién al día siguiente, a las 11 de la mañana del viernes 26 de junio y cuando la noticia ya estaba en todas partes, la firma envió un comunicado confirmando la noticia y señalando los nombres de los interinos: Spagui -nueve años en la empresa- como country lead de Chile, cargo que suma a su liderazgo de Mercado Pago, y Lira en el marketplace.
Adentro de Mercado Libre hay incertidumbre y circulan infinidad de rumores acerca de su salida. La versión oficial es la que el propio Meyer dejó por escrito: “No me cambio de camiseta. No hay otro destino profesional esperándome mañana. Estoy parando para respirar y mirar desde afuera al menos un buen rato, nada más”.