El abogado constitucionalista Jorge Correa Sutil es uno de los pocos que pasó por la Comisión Revisora de la acusación constitucional en contra del exministro de Hacienda Nicolás Grau.
En esta conversación con Diario Financiero señaló un tema que le preocupa: “Lo que le dije a la comisión muy encarecidamente cuando expuse, es que yo creía que tenían una oportunidad privilegiada para establecer, con mucha claridad, cuáles eran los requisitos de una acusación constitucional”.
- A su juicio, ¿qué debería ocurrir en la acusación constitucional contra Grau?
- Lo que le dije a la comisión muy encarecidamente cuando expuse, es que yo creía que tenían una oportunidad privilegiada para establecer, con mucha claridad, cuáles eran los requisitos de una acusación constitucional. Porque pienso que en el último tiempo se han sobre el pasado ostensiblemente. Que, luego, cada uno podría emitir su voto respecto de si se habían cumplido o no, pero que, ojalá, pudiéramos tener una opinión unánime de la comisión sobre cuáles son esos requisitos.
- Ese contexto, los exministros Andrés Velasco y Manuel Marfán expresaron en sus exposiciones una gran preocupación por el abuso de este instrumento…
- El abuso de las acusaciones constitucionales ha sido, en la tradición histórica chilena, no sé si un síntoma o una causa de las crisis políticas que hemos tenido y hemos conocido. El número de acusaciones constitucionales en los últimos 10 años sólo es comparable a las que hubo en el periodo de la Unidad Popular y, antes, a la seguidilla de destituciones de ministros por contar con la confianza del Congreso en la época parlamentaria. Qué son muy infructuosos en la historia de Chile, con muy pocas realizaciones, con mucha reyerta y, bueno, estamos cayendo en lo mismo, para ponerlo en castellano claro.
- El exministro Marfan aludió al libro “Por qué fracasan los países” y relevó la importancia de la institucionalidad política para generar crecimiento y prosperidad en un país, entonces ¿de qué manera esto afecta a la el aspecto económico?
- Bueno, yo creo que sí, en la medida en que se produce una tensión, una reyerta -para mi necesaria-, entre fuerzas políticas, que se percibe como una guerra lo que es una diferencia, donde la divergencia pasa a ser una causa o intento de deshonrar al adversario, cuando ese es el ambiente político es muy difícil que hayan las reglas que el país necesita, que los problemas se aborden con la seriedad con que se necesita y que se produzcan consenso como el país necesita, para tener proyección y estabilidad. Y andamos a bandazos entre un sector político y otro; y andamos a bandazos en la solución de los problemas, sin pensarlo a cabalidad. Creo q hay un riesgo para la seguridad, porque la inversión no se produce tanto en países que tienen pocos impuestos, como en países que tienen mucha estabilidad.
- ¿Cuánto de aporte puede tener, entonces, el proyecto impulsado por un grupo transversal de senadores y diputados que propone aumentar los requisitos para ingresar una acusación constitucional?
- Creo que los problemas no son tanto las acusaciones constitucionales como el ambiente el ambiente que las genera. Entonces, me produce esperanza que esto sea la expresión de una cierta preocupación por el ambiente político que estamos generando y, en ese sentido, es muy positivo se produzca ese fenómeno. Ahora, no me convence buena parte de las medidas que se proponen. Creo que lo que más habría que regular, en el caso específico de la acusación constitucional es cómo examinamos que se cumplan al menos los requisitos mínimos de una acusación constitucional.
- Desde su punto de vista, ¿cuáles serían esos?
- Qué se impute a una persona el haber realizado una conducta, que hayan antecedentes suficientes para dar esa conducta por acreditada, que esa conducta sea infractora de normas específicas que establezcan obligaciones o prohibiciones; y que la conducta sea culpable. Creo que si eso se cumpliera, si eso pudiéramos examinarlo previamente, me parece que no habría esta carrera de acusaciones constitucionales.
- ¿La cuestión previa no es justamente para determinar todo eso?
- Sí y no, pero la cuestión previa, al final… Mire, primero, nadie sabe lo que es la cuestión previa. O sea, todo el mundo dice ‘en cumplimiento de los requisitos’, pero el fondo también es del cumplimiento de los requisitos. Entonces, el ideal sería poder decir ‘estos son los requisitos’ con una listado y yo pensaría que es ideal que alguien externo pudiera emitir una opinión no vinculante, porque la Cámara de Diputados no debe ser obligada por un órgano técnico, que dijera si se cumplen los requisitos o no.
“No hay opiniones definitivas”
- ¿Cómo quiénes, por ejemplo?
- Como exsenadores, exministros de la Corte Suprema, no sé…
- ¿Constitucionalistas no? Porque es en lo primero que uno pensaría.
- Claro, pero podría ser gente que estuviera fuera de la polémica política. Los constitucionalistas habitualmente estamos muy cerca de la pelea política, y que dijera si se cumplen o no los requisitos. Que eso no obligara a la Cámara de Diputados, pero fuera una opinión que se diera. Porque si se sube mucho el número de firmas, la acusación va estar aprobada antes de presentarse; el quorum está bien que sea mayoría en ejercicio en vez de mayoría simple.
- ¿Qué le parece la interpelación previa u otro mecanismo previo?
- Como un requisito absoluto no me parece, porque si el ministro venía saliendo del ministerio y fue grabado con un maletín lleno de plata, robándosela; no hay que hacerle ninguna interpelación, pues; está la prueba de una conducta claramente ilícita, infringe las leyes de probidad, etc.; por lo tanto, hay que destituirlo al tiro. Ahora, si la prueba no está completa, esta comisión podría decir ‘mire recomiendo que, como la prueba no está suficientemente bien acreditada, se haga una Comisión Investigadora, pero para investigar hechos, no para pre acusar al ministro, como suelen ser las comisiones investigadoras.
- A propósito de la propuesta anterior, surgió otra del Partido Republicano que apunta a subir el quorum para las reformas constitucionales. ¿Qué le parece o sería como volver atrás?
- Creo que no hay opiniones definitivas en materia de quórums de la Constitución. Depende en buena parte de si la Constitución es minuciosa o es muy abierta. Si es muy abierta el quorum puede ser más alto; si es muy minuciosa, el quorum debiera ser más bajo. Hay normas que preferiría que no estuvieran en la Constitución y, por lo tanto, que el quorum fuera bajo; y otras que me gustaría que fuera muy alto, porque creo que son normas básicas de convivencia, como son los derechos fundamentales. En esto no caben opiniones tajantes de cuál es exactamente el quorum. Es relativamente bajo ahora, pero de subirse no debiera subirse demasiado tampoco.
- Se lo pregunta, por el tiempo que tomó bajar los quórums.
- Sí. Es que había leyes orgánico constitucionales; eso era descabellado, leyes que no se podían modificar por mayoría; por lo tanto, teníamos una Constitución en Chile muy extensa. Si, al final, la Constitución son normas supra mayoritarias, no es mucho más que eso.