El economista jefe de Santander, Andrés Sansone, ratificó su diagnóstico de una inflación hacia fin de año en torno al 4%. Quizás, dijo en DF al Cierre, podría ser “algo por debajo” para regresar “rápidamente” al 3% el próximo año.
A su juicio, el aumento anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en junio fue transitorio y dio cuenta de un escenario donde los descuentos del Cyberday y la baja en los precios de las bencinas fueron contrarrestados por alzas en los alimentos, en particular el pan.
Este último, dijo, había sorprendido a la baja en mayo.
El rebote, por ende, se tradujo en la sorpresiva nula variación del IPC en el sexto mes del año y la aceleración a 4,3% en 12 meses.
“No se está viendo efectos de segunda vuelta muy relevantes y parte de esto estaría explicado en que hay componentes de demanda que están débiles”
- ¿No ve algo que preocupe dentro de las cifras que se muestran en el detalle del IPC?
- Más que tomar el dato puntual, siempre hay que tomar las tendencias de donde se ve esto.
Nosotros lo que hacemos es un indicador que toma la velocidad a la que está avanzando la inflación subyacente, es decir, aquella inflación que uno saca los componentes volátiles. Esa inflación se ha estado comportando bien en los últimos meses, por lo tanto no se están viendo efectos de segunda vuelta muy relevantes. Parte de esto estaría explicado en que hay componentes de demanda que están débiles, como la construcción, el consumo; y eso hace que las empresas hayan tenido que ajustar los márgenes más que traspasar a precios.
- ¿Qué debería hacer el Banco Central con la tasa?
- La inflación aumentó rápidamente debido al efecto del shock causado por el conflicto en Medio Oriente. Hasta hace unos días, el precio de combustible había reducido significativamente (...) Ahora, sin embargo, hoy nos enteramos de que el conflicto tiene nuevas novedades; y eso, al final, hará que el Banco Central -como ya lo había comunicado en su último IPoM- mantenga la cautela.
Tenemos un tipo de cambio que está en $ 930 versus $ 880 que creemos nosotros que estaría en ausencia del conflicto.
Por lo tanto, ese 5% de apreciación también tiene que llevar al Banco Central, probablemente a algo más de cautela y a mantener la tasa de acá hasta fin de año en estos niveles.
- ¿No ve entonces reducciones de tasas de aquí a fin de año?
- Yo creo que en el Banco Central va a primar más la cautela y, de darse el escenario central, probablemente, quizás en diciembre estaría haciendo una primera baja. Porque al final, este escenario global, esto que estamos hablando del conflicto de Medio Oriente, no solo afecta localmente, también afecta al resto del mundo.
Una Reserva Federal que, en algún momento, se pensaba que podía proceder con una baja, ahora se piensa que puede ser alza, obviamente termina impactando en el tipo de cambio; y también eso restringe un poco el espacio al Banco Central.