Chile retomó la tendencia que ha exhibido en las últimas dos décadas y retrocedió en su posición en el Ranking de Competitividad Mundial en su versión 2026, aunque se mantuvo a la cabeza entre los países de Latinoamérica.
El conteo lo elabora el International Institute for Management (IMD) de Suiza y que en Chile cuenta con la colaboración del Departamento de Administración de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.
El país se ubicó en la posición 43 entre las 70 economías evaluadas por el IMD, retrocediendo un puesto frente a la medición del año 2025.
Para hacerse una idea, hace dos décadas se ubicaba en el puesto 19 entre las economías más competitivas del orbe.
Chile, con el resultado de 2026, está a la cabeza de las naciones de la región, superando a Argentina (lugar 58), Colombia (59), Perú (60), México (62), Brasil (65) y Venezuela (70).
El conteo, en el otro extremo, es encabezado por Singapur, seguido de Hong Kong, Suiza, Taiwán y Emiratos Árabes Unidos.

Los factores detrás
El ranking se construye a partir de cuatro categorías: evaluación macroeconómica de la economía nacional (desempeño económico); grado en que las políticas de gobierno favorecen la competitividad (eficiencia gobierno); grado en que las empresas se desempeñan en forma innovadora, eficiente y responsable (eficiencia negocios); grado en que los recursos básicos, tecnológicos, científicos y humanos cumplen las necesidades de negocios (infraestructura).
Yendo al detalle, tres de los cuatro indicadores exhibieron mejorías en su puntaje respecto al año previo.
La variable eficiencia del gobierno mejoró llevando a Chile a la posición 24 en el conteo, seis escalones de avance respecto a 2025; en eficiencia de negocios el incremento fue de cinco casilleros, para ubicarse en el lugar 38; mientras que en infraestructura el ascenso fue de un nivel a 47.
La única categoría donde el país retrocedió fue en desempeño económico, cayendo un puesto a la ubicación 45 del ranking.
Dentro de los factores y subfactores analizados en el reporte de este año, Chile registra su avance más significativo en infraestructura básica, donde sube 13 puestos para ubicarse en el lugar 23, y en el ítem de precios (desempeño económico), donde escala 11 posiciones situándose en el lugar 15. Asimismo, se observan mejoras en los ámbitos de política fiscal (avanza del puesto 39 al 32), marco institucional (sube del 33 al 27) y mercado laboral (mejora del 28 al 23).
En cuanto a los retrocesos que explican la caída global del país, el informe advierte un severo deterioro en la infraestructura tecnológica, donde Chile cayó 8 puestos, pasando del lugar 37 al 45. De igual manera, se registraron caídas en empleo (baja del puesto 47 al 55), economía doméstica (desciende del 44 al 50) e inversión internacional (retrocede del 24 al 26).
Por su parte, ítems críticos como la productividad y eficiencia se mantuvieron estancados en un rezagado puesto 62.
En el reporte participaron los académicos de la FEN Enrique Manzur y Sergio Olavarrieta.
¿Cómo repuntar?
El reporte pone sobre la mesa cinco desafíos principales para que Chile pueda retomar la senda de la competitivida; simplificación de marcos regulatorios para acelerar de forma urgente la inversión y el desarrollo de infraestructura; escalamiento de la adopción de inteligencia artificial y fortalecimiento de la alfabetización digital en todos los sectores productivos; ampliación de servicios de cuidado infantil y atención a adultos mayores para impulsar definitivamente la participación laboral femenina; implementación de modelos de aprendizaje basados en IA para transformar la dinámica dentro del aula y fomentar el pensamiento crítico en el sistema educativo; e incrementar el gasto en Investigación y Desarrollo (I+D), potenciando la colaboración en innovación entre las universidades y el sector empresarial.