Tal como se esperaba, el Banco Central se subió este miércoles a la ola de recortes de proyección para la expansión de la economía chilena, pero no sólo se limitó a este año. En el Informe de Política Monetaria (IPoM) que presentará ante el Congreso, la entidad ahora asumió que el Producto Interno Bruto (PIB) enfrenta la posibilidad de crecer entre 1% y 1,75% en 2026, lo que contrasta con el 1,5%-2,5% que se preveía en marzo.
Esta revisión, dijo el comunicado del ente emisor, “se debe en gran medida a la sorpresa negativa que tuvo la actividad durante el primer trimestre”.
Dicha situación explicó que se originó, mayormente, en el magro desempeño de sectores vinculados a los recursos naturales, como la minería del cobre, la agricultura y la pesca, sumado a un menor turismo receptivo el verano pasado.
Sin embargo, para el próximo año el rango de proyección de crecimiento se eleva a 2,0%-3,0% desde el anterior 1,5-2,5%, impulsado por un mejor desempeño de la inversión. Para 2028 apunta a 1,75%-2,75%, mejor que el 1,5%-2,5% de tres meses antes.
Respecto de las proyecciones para el consumo privado, el banco dijo que se moderan los avances previstos para este ejercicio, de la mano de una evolución menos favorable de sus determinantes. Entre ellos, la débil creación de empleo, el impacto negativo de la mayor inflación en los ingresos reales y el deterioro de las expectativas producto del shock provocado por el conflicto en Medio Oriente.
Lo contrario ocurre con el consumo público, cuya expansión en 2026 es mayor a la señalada en marzo, acorde con las nuevas proyecciones fiscales.
En cuanto a la inversión, su pronóstico se reduce para este año de 4% a 2,2%, incidida por la sorpresa negativa del primer trimestre y la evolución menos favorable de los datos conocidos en el margen.
Por el contrario, las perspectivas de mediano plazo han seguido aumentando, como lo refleja la revisión al alza del último catastro de la Corporación de Bienes de Capital, que elevó en 33% los montos previstos de inversión en grandes proyectos para el período 2026-2029.
Inflación sobre 4%
En materia de inflación, el Central advirtió que aumentó con rapidez en los últimos meses impulsada por el alza en los costos que causó el conflicto en Medio Oriente, tal como se proyectó en marzo.
El IPoM señaló que la inflación total y la inflación subyacente (sin volátiles) se han comportado según lo previsto, dando cuenta de que la economía ha ido absorbiendo adecuadamente el shock del precio del petróleo.
En ese contexto, se estima una inflación levemente mayor para fines de año -la que pasó de 4% a 4,2%- y que la variación anual del IPC retorne a valores cercanos a 3% en el segundo trimestre de 2027, tal como lo planteó hace tres meses.
El informe destacó que tras su cierre estadístico -que fue el miércoles 10 de junio-, se anunció la firma de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que se concretaría el viernes 19 de junio. Esta noticia generó un alza de las bolsas, caídas de las tasas de interés, una depreciación global del dólar, y una baja en el precio del petróleo a valores algo por debajo de los US$ 80 el barril (promedio WTI-Brent). También resaltó que, a dos años plazo, la caída de los precios de los contratos futuros es bastante más acotada.
El IPoM refuerza que, dado que el desarrollo del conflicto se ha caracterizado por constantes vaivenes en torno a un acuerdo de paz, es necesario seguir observando el curso de los acontecimientos y evaluando su impacto en las perspectivas inflacionarias.
En este contexto, y tal como lo expuso el martes tras anunciar la mantención de la tasa de interés en 4,5%, la autoridad señaló que la evolución futura de la TPM irá evaluándose Reunión a Reunión en función del desarrollo de los acontecimientos. Además, reafirmó que tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3% en un horizonte de dos años.