Un creciente interés por registrar una marca se vive en Chile, constató el último informe elaborado por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi). A julio, el ingreso de solicitudes de cobertura multiclase, es decir, válidas para varios productos o servicios, fue de 29.787, lo que representa un incremento del 18% frente a los mismos siete meses de 2025.
Con este resultado, el flujo acumulado se posiciona como el más alto para dicho lapso desde el año 2021, período en que se contabilizaron 29.524 presentaciones.
Al mismo tiempo, según Inapi, se consolida la tendencia al alza en los requerimientos de marcas a nivel nacional, superando los volúmenes anuales registrados en los años posteriores a la pandemia.
El director nacional de Inapi, Esteban Figueroa, calificó el crecimiento en ámbitos relacionados con la tecnología y la salud como “una señal positiva para el país”, por cuanto se trata de “sectores donde proteger la marca a tiempo puede ser determinante para el desarrollo del negocio”.
“Nuestro trabajo es que el interés por proteger la marca se traduzca en un uso estratégico del registro, alineado con el crecimiento de cada emprendimiento, en cualquier parte del país”, sostuvo Figueroa.
Por eso, dijo que insisten “en que el registro no debe pensarse como un trámite aislado, sino como parte de la planificación comercial de la empresa, desde las categorías que protege hasta los mercados a los que aspira a llegar”.
En el desglose por categorías de productos, en la clase de tecnología destacaron los aparatos científicos y software, con un alza de 18% y 370 solicitudes adicionales respecto a igual período de 2025; seguida por productos farmacéuticos, con un 21% y 305 ingresos; cosmética y limpieza, con un 19% y 202 presentaciones; y alimentos procesados, con un alza de 20% y 201 presentaciones más.
La categoría de equipamiento e instrumentos médicos registró la mayor tasa de expansión relativa del período, con un aumento del 30% en el flujo de solicitudes.

Este mayor ingreso coincidió, además, con una mejora sostenida en los tiempos de respuesta de la institución.
Según explicaron desde Inapi, el tiempo promedio de tramitación de marcas nuevas se situó en 5,5 meses en julio, es decir, 2,2 meses menos que un año atrás.
En el caso de las marcas limpias (aquellas sin observaciones ni oposiciones), el promedio descendió a 4,1 meses.
Desde el organismo señalaron que esto responde a ajustes internos en el proceso de examen, implementados en paralelo al mayor flujo de ingresos.
El mapa marcario
Al considerar el origen geográfico de personas o empresas solicitantes residentes en el país, la Región Metropolitana concentró el mayor volumen, con 17.978 presentaciones ingresadas, lo que implicó un incremento de 19% respecto de 2025.
En el resto del país sobresalieron las regiones de Valparaíso, con 1.911 solicitudes (alza de 22%); Biobío, con 1.075 (alza de 14%); Los Lagos, con 852 (alza de 21%); y La Araucanía, con 753 (alza de 18%).
Las mayores variaciones porcentuales en el ingreso de trámites se registraron en Magallanes, con un alza de 45% y 256 presentaciones; y el Maule, con un avance de 44% y 741 presentaciones.
Sobre este comportamiento regional, Figueroa indicó que el incremento en Magallanes o el Maule “confirma que el interés por proteger activos intangibles se está extendiendo más allá de la Región Metropolitana. Nuestro trabajo es que ese interés se traduzca en un uso estratégico del registro, alineado con los planes de crecimiento de cada emprendimiento, en cualquier parte del país”.
Respecto del proceso de tramitación que sigue al ingreso de las solicitudes registradas, sostuvo que su rol no termina en examinar técnicamente una solicitud. “Queremos que cada titular entienda su marca como una herramienta de negocio, que sepa cuándo ampliar su cobertura, cuándo licenciarla, cuándo renovar con sentido estratégico, y cómo esa decisión se conecta con hacia dónde quiere llevar su empresa”, indicó.