Uno de los casos más recientes fue el fallido proyecto de Cencosud en Vitacura, cuya tramitación terminó frustrada tras la invalidación de su IMIV. Y no se trata de un hecho aislado. En los últimos años también han surgido controversias en torno a la apertura de Mallplaza Los Dominicos y proyectos habitacionales como Hijuelas Quilín, en Peñalolén.
Con este telón de fondo, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) definió como una de sus prioridades modificar el Decreto Supremo N°30, reglamento que regula los IMIV. La propuesta ya fue presentada a distintos gremios y debería ingresar a la Contraloría General de la República en julio.
Según explicó el subsecretario de Transportes, Martín Mackenna, el objetivo es agilizar, desburocratizar y destrabar la inversión, reduciendo las cargas y demoras que actualmente enfrentan los proyectos.
“Lo importante es que las medidas de mitigación que se le exijan sean proporcionales al impacto del proyecto; que no se tengan que hacer cargo de temas previos que tienen los lugares, que en algunos casos terminan haciendo inviables las obras”, sostuvo la autoridad.
Mackenna agregó además que una de las metas es reducir los tiempos de tramitación. Hoy, más de la mitad de los proyectos que pasan por el MTT exceden los plazos originalmente contemplados, con obras que acumulan más de 400 días esperando una resolución.

Martín Mackenna, subsecretario de Transporte.
Las modificaciones
Uno de los cambios que impulsará el MTT es la creación de un mecanismo de “suficiencia” para modificaciones menores en proyectos que ya cuentan con un IMIV aprobado.
La propuesta establece que cuando los ajustes no alteren significativamente los flujos vehiculares, las tasas de generación de viajes, las intersecciones afectadas ni la categoría del proyecto, la autoridad podrá certificar que el estudio original sigue siendo suficiente. Así los desarrolladores evitarían tramitar un nuevo informe.
Otra modificación busca entregar mayor certeza respecto de las mitigaciones exigidas. El objetivo es distinguir con más claridad los impactos efectivamente atribuibles a un proyecto de los déficits históricos de infraestructura vial presentes en una zona. Así, se pretende evitar que nuevas iniciativas deban asumir obras para resolver problemas de congestión preexistentes.
La propuesta también incorpora una instancia de revisión acotada para los IMIV intermedios y mayores. Conocedores del sistema explican que en la práctica se han generado terceras rondas de observaciones para resolver ciertos aspectos, pese a que dichas etapas no están contempladas en la normativa. La modificación busca formalizar ese procedimiento.
A ello se suman otras medidas, como la opción de eliminar mitigaciones que ya hayan sido ejecutadas por terceros, actualizar con mayor facilidad las tasas de inducción usadas para estimar viajes y acotar el área de influencia de proyectos emplazados en zonas rurales.
“Son muy necesarias las medidas de mitigación (...) pero acá se busca destrabar las inversiones y agilizar todo lo que es el crecimiento económico del país, entregando más certeza respecto de los cronogramas y de las medidas de mitigación”.
Las circulares
La reforma reglamentaria no es la única vía que impulsa la cartera. Paralelamente, el ministerio trabaja en cerca de 20 circulares destinadas a aclarar disposiciones del decreto.
La primera ya fue emitida y establece que no podrán exigirse semáforos a proyectos de bajo impacto, una medida que puede significar costos adicionales de hasta $ 80 millones. Asimismo, obliga a caucionar estudios de programación en proyectos de alto impacto, los cuales, por su naturaleza, solo pueden desarrollarse adecuadamente cuando la iniciativa ya está en operación.
Desde la cartera señalaron que otras cuatro circulares presentan un alto nivel de avance y podrían publicarse dentro de los próximos dos meses. Entre las materias que abordarán figuran el cálculo de superficies para el cobro de usos residuales en proyectos habitacionales, la metodología aplicable a dispensadores en estaciones de servicio, los procedimientos para antiguos Estudios de Impacto sobre el Sistema de Transporte Urbano (EISTU) que quedaron pendientes tras la transición al sistema IMIV, además de aspectos vinculados al ámbito ferroviario y la regulación de paraderos de transporte público.
Junto con ello, Mackenna adelantó que el MTT evalúa impulsar modificaciones legales, aunque evitó entregar detalles.
“Serán con el mismo foco. Son muy necesarias las medidas de mitigación (...) pero acá se busca destrabar las inversiones y agilizar todo lo que es el crecimiento económico del país, entregando más certeza respecto de los cronogramas y de las medidas de mitigación que deberán cumplir los proyectos”, concluyó.