Los inversionistas chilenos están más inquietos que sus pares globales, pero no por ello más a la defensiva, según un sondeo de la gestora Schroders.
La encuesta arrojó que un 94% de los inversionistas chilenos espera que los próximos 12 meses sean más volátiles que el período anterior, nueve puntos sobre el 85% de la encuesta global realizada por Schroders.
La gestora de fondos encuestó a más de 1.000 inversionistas institucionales, gestores patrimoniales e intermediarios financieros, con activos bajo gestión combinados por US$ 72 billones.
El sondeo se efectuó tras el estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán, quedando de manifiesto en las prioridades de los inversionistas. A nivel global, el conflicto en Medio Oriente (69%) y la incertidumbre sobre la política exterior y el liderazgo de Estados Unidos (67%) encabezan las preocupaciones geopolíticas. Detrás aparecen los shocks en precios de materias primas y energía (53%), una mayor escalada geopolítica (52%) y una recesión (50%).
Frente a tal escenario, la diversificación y la protección de capital se imponen como una de las prioridades. A nivel mundial pesan 84% y 83%, respectivamente. Mientras que en Chile ambas marcaron más: 94% y 89% respectivamente.
Oportunidades de compra
La cautela local, sin embargo, no se tradujo en menor riesgo. Un 61% de los inversionistas chilenos respondió estar buscando oportunidades de compra, sobre el 49% global. Y un 44% está aumentando su exposición a mercados privados, activos reales y estrategias alternativas, 10 puntos sobre el promedio mundial (34%).
"Los resultados muestran que los inversionistas chilenos están respondiendo a la incertidumbre con una combinación de prudencia y convicción", dijo el country head de Schroders en Chile, Alex Toledo.
"Si bien anticipan mayores niveles de volatilidad que sus pares globales, también están utilizando ese entorno para diversificar, ampliar sus fuentes de retorno y fortalecer la resiliencia de sus carteras", agregó.
La complejidad del panorama también empuja a la gestión activa. Un 39% de los inversionistas chilenos aumentó sus asignaciones a estrategias activas, frente al 31% global. Dentro de esa tendencia ganaron terreno los ETF activos, donde el mercado local valoró sus menores costos frente a los fondos activos tradicionales (67%), la liquidez del mercado secundario (61%) y la flexibilidad operativa (56%).
Donde Chile más se separó del mundo es en los activos alternativos. Mientras en el resto del mundo solo un 25% ve en ellos una protección frente a la inflación, en Chile esa cifra llega a 67%. Una brecha que también se repitió en otro frente: un 67% de los inversionistas locales consideró los alternativos relevantes para responder a la demanda de los clientes por nuevas fuentes de retorno, contra apenas 24% global.
A escala internacional, la lectura apunta a un cambio de régimen. "En los últimos años hemos pasado de un mundo globalizado, propenso a shocks deflacionarios, a un entorno geopolíticamente fragmentado, donde la reconfiguración de las cadenas de suministro puede contribuir a generar presiones inflacionarias", señaló la directora global de inversiones de Schroders, Johanna Kyrklund.
Así, el 47% de los encuestados a nivel global ya está aumentando la diversificación geográfica de sus carteras fuera de Estados Unidos.