Atacama Invest está lanzando una fuerte ofensiva en sus negocios en regiones. Luego de cerrar un ciclo ligado a la renta residencial, la firma de inversiones tiene previsto iniciar este mes la construcción de Mercatto Copiapó, un nuevo centro comercial de cercanía que representa el primer paso de una red de desarrollos comerciales bajo el concepto de "servicios a 15 minutos de casa".
El proyecto se ubicará en el acceso norte de Copiapó, frente a la Scuola Italiana, y considera una inversión en torno a US$ 22 millones. El recinto, con una superficie cercana a 8 mil metros cuadrados (m2), contará con dos tiendas ancla, un supermercado Unimarc y un local de la cadena mayorista Alvi (ambos ligados a SMU), además de locales de servicios, comercio y gastronomía.
La apertura está prevista para el segundo semestre de 2027, luego de un proceso de construcción estimado en de 12 a 14 meses. Con el permiso de edificación ya aprobado, la obra marcará el ingreso formal de la compañía al negocio de la renta comercial en formato vecinal.
La apuesta no apunta a grandes malls ni a complejos de alto flujo metropolitano. El modelo busca instalar supermercados, farmacias, gastronomía y servicios cotidianos en zonas urbanas donde el crecimiento habitacional ha avanzado más rápido que la oferta comercial.
Desde la firma explican que la decisión responde a un cambio en la manera en que las personas usan la ciudad, especialmente después de la pandemia, por lo que, apuntan a capturar compras de paso y trámites del día a día, especialmente en barrios que hoy obligan a trasladarse hacia el centro de las ciudades.
“No queríamos hacer grandes edificios ni malls, sino formatos más orientados a la familia y a la conveniencia, donde la gente pueda pasar de vuelta a casa a comprar lo que le falta, sin tener que destinar una tarde completa a ir a un centro comercial”, señaló a DF Regiones Marcelo Caldera, uno de los socio de la firma.
Copiapó como primera escala
La elección de Copiapó no fue casual. La apuesta por esa ciudad, responde al crecimiento que ha tenido el sector norte, donde se han levantado nuevos barrios, pero aún falta comercio y servicios para resolver compras y trámites del día a día, ya que la oferta comercial sigue concentrada principalmente en torno al centro de la ciudad.
La empresa ve esto como una oportunidad para ampliar la oferta de servicios sin replicar el modelo tradicional de malls. Su propuesta se acerca más a centros comerciales de escala barrial, o power centers, como se denomina este tipo de formato que cuenta con al menos dos tiendas ancla, a diferencia de un strip center, que tiene solo una.
Red regional en carpeta
Mercatto Copiapó será el primer paso de una cartera mayor. Atacama Invest trabaja en un pipeline de proyectos que se extiende desde la Región de Atacama hacia el sur del país. Entre las ubicaciones más avanzadas figuran Coquimbo, Quilpué y Temuco. La compañía también ha mirado alternativas en La Serena, Curicó, Chillán y otras ciudades, además de algunas operaciones en la Región Metropolitana. Sin embargo, el énfasis de la estrategia está puesto en regiones.
La meta es desarrollar entre 20 y 30 proyectos, dependiendo del tamaño de cada activo. En una primera etapa, busca levantar cerca de UF 1,5 millón en capital, monto que permitiría financiar alrededor de 10 iniciativas similares a la de Copiapó.
El objetivo es construir escala. Para la firma, tener una red de ubicaciones en distintas ciudades no solo mejora la posición frente a operadores comerciales, sino que también vuelve más atractivo el portafolio para inversionistas.
“Nuestra intención es desarrollar varios de estos. Nos propusimos desarrollar entre 20 y 30, dependiendo del tamaño y eso significaría llegar a algo cercano a US$ 400 millones” señala Caldera.
La expansión también responde al interés de operadores de retail por crecer fuera de Santiago. Según plantean en la compañía, la búsqueda de nuevas ubicaciones se hace en paralelo con supermercados, farmacias, cadenas gastronómicas y otros actores que ya están mirando zonas con déficit de servicios.
“Nosotros no buscamos inventar demanda. Desarrollamos centros comerciales en zonas donde vemos que esa demanda puede existir, porque los operadores también están buscando crecer ahí”, señaló el socio de Atacama Invest.
De multifamily a renta comercial
El giro hacia centros comerciales de cercanía ocurre después de que Atacama Invest cerrara una etapa en renta residencial. La firma estuvo más de una década vinculada al negocio multifamily y que en noviembre de 2024 vendieron su cartera a Santander. Esa experiencia les permitió recorrer una cadena completa de inversión inmobiliaria, desde la originación y estructuración de activos hasta su operación y posterior venta. Ahora buscan aplicar ese aprendizaje al negocio de renta comercial.
A diferencia del multifamily, la renta comercial trabaja con operadores más consolidados y contratos de mayor plazo. Para Atacama Invest, eso exige una ejecución más precisa, ubicaciones bien estudiadas y una operación capaz de sostener el flujo del proyecto en el tiempo.
La mirada de largo plazo también considera una eventual salida hacia inversionistas institucionales, tal como ocurrió en su etapa anterior en renta residencial.
“Todo ese camino ya lo recorrimos con la renta residencial y lo estamos aplicando. Lo vamos a aplicar al ciclo del negocio con esta renta comercial de retail” señala Javier García, otro de los socio de Atacama Invest.
Atacama Invest también quiere sumar aliados locales en parte de sus proyectos, porque aportan conocimiento del territorio y una mirada más cercana a lo que necesita cada ciudad. “Siempre tratamos de privilegiar el hecho de que haya socios locales, porque obviamente también nos da la seguridad de que de que existe gente que tiene ojos en el en el lugar más cerca que los nuestros”, agrega García.
Permisos y plazos
Aunque Mercatto Copiapó ya cuenta con permiso de edificación aprobado, el proceso no fue rápido. Según los socios, la tramitación tomó varios años, un plazo que retrasó el inicio de obras. Los permisos han sido una de las principales trabas para avanzar con nuevos proyectos. En regiones, dicen en la firma, esos retrasos pesan más porque pueden demorar inversiones que traen más servicios y empleo
“Nosotros en Copiapó, por ejemplo, nos demoramos dos años en conseguir los permisos. Y bueno, podríamos haber estado hoy día probablemente cercanos a abrir o abrir durante este año y el proceso de aprobación de permisos hubiera sido en los plazos que estipula la ley”.
La compañía plantea que el problema no se limita a una dirección de obras o a un organismo específico, sino a una tramitación cada vez más compleja, con mayores costos de asesoría y plazos menos predecibles.
“Los plazos no siempre se cumplen y las observaciones que hay no siempre se ajustan a la norma que hacen y uno lo que tiene que hacer, es armarse de mucha paciencia”.
Con el permiso resuelto, Mercatto Copiapó iniciará obras durante este mes de julio. La construcción debería concluir hacia el tercer trimestre de 2027 y la apertura comercial está prevista para el segundo semestre de ese año.
Además de Caldera y García, en la sociedad también participan Francisco Hasenberg, Andrés Galecio, Javier Lira, Matthias Casanello y Raúl Ciudad.