El balance de la estatal tasa estos activos en US$ 6.443 millones, pero el 86% se concentra en apenas dos nombres: Novandino y Anglo American Sur.
En medio de la compleja situación financiera que arrastra la estatal, Codelco guarda en su balance una cartera de participaciones en minas y proyectos que rara vez salen a la luz, aunque en las últimas semanas se han tomado la agenda, luego que el presidente de la estatal, Bernardo Fontaine indicara durante una sesión en el Congreso que inició una revisión integral de su estrategia de inversiones y evaluará la posibilidad de vender activos o asociarse con terceros como parte de un proceso orientado a fortalecer su desempeño operativo y financiero. Esto obliga a mirar cuánto valen, en los libros, esos activos.
Según los estados financieros de la cuprera al 31 de marzo, sus inversiones contabilizadas por el método de la participación —las sociedades donde es socia, pero no controla— unos US$6.443 millones. El grueso se concentra en dos nombres.
El primero es Novandino Litio, la sociedad con SQM en el Salar de Atacama, anotada en US$3.334 millones tras su creación en diciembre.
El segundo es Anglo American Sur, donde Codelco tiene un 29,5% por US$2.211 millones, participación que esta semana ganó atractivo con el cierre del Plan Minero Conjunto Andina–Los Bronces, que promete US$5.000 millones en valor incremental antes de impuestos.
Más atrás aparece El Abra, su 49% en la mina que comparte con la estadounidense Freeport-McMoRan, por US$826 millones.
A esa lista se suma, por una puerta contable distinta, Quebrada Blanca. El 10% que la estatal le compró a Enami en septiembre de 2024 por US$520 millones no figura como filial ni como asociada, sino como activo financiero: hoy la propia compañía lo valoriza en US$796 millones.
El resto del portafolio —Inca de Oro, Minera Purén, la Planta Recuperadora de Metales, Nuevo Cobre o Kairos— apenas mueve la aguja, con cifras que van desde los US$33 millones hacia abajo.