La mujer más millonaria de Australia, socia de SQM en sus inversiones de litio en ese país, Gina Rinehart, fue una de las inversionistas seducidas por Elon Musk para invertir en la histórica apertura de SpaceX.
Según publicó The Wall Street Journal, la magnate compró una participación de más de US$ 1.000 millones en SpaceX (SPCX), su mayor inversión individual, aparte del mineral de hierro, realizada por su empresa privada, Hancock Prospecting, una de las principales exportadoras mundiales de esta materia prima para la fabricación de acero.
“Consideramos que SpaceX es una empresa excepcional: liderada por una persona verdaderamente extraordinaria, con una excelencia técnica sobresaliente, que opera en sectores cruciales y con un gran potencial a largo plazo”, afirmó Rinehart.
Asimismo, la “Sra. R.”, como la llaman sus cercanos, indicó que “SpaceX se distingue por ser la única empresa a nivel mundial que desarrolla hardware y software integrados en sus segmentos clave de espacio, conectividad e IA”. “Su trabajo seguirá dando forma a las industrias, las economías y las oportunidades durante las próximas décadas”, añadió.
La apuesta de Rinehart por SpaceX tiene una razón. Conoce a Elon Musk, con quien comparte interés por la política y los temas conservadores. De hecho, fue invitada por el billonario a Mar-a-Lago, residencia del Presidente Trump, la noche de las elecciones presidenciales de noviembre de 2024.