Como “extremadamente conservadoras” calificó el director de Presupuestos, José Pablo Gómez, las proyecciones de recaudación que incluyeron en el informe financiero que acompaño el proyecto misceláneo, ahora ya ad portas de convertirse en ley, en dos dimensiones: la rebaja transitoria al impuesto a las donaciones; y la declaración extraordinaria de bienes del exterior o la repatriación de capitales.
Tras exponer este miércoles el contenido del Informe de Finanzas Públicas (IFP) del segundo trimestre en la comisión de Hacienda del Senado, el personero respondió la consulta del presidente de la instancia, Javier Macaya (UDI), respecto al curso que se le podrían dar a esos mayores ingresos.
Frente a montos del orden de US$ 300 millones en el primer caso, de hecho, el parlamentario le hizo ver que ha escuchado cifras de US$ 1.000 millones.
Gómez puso en la mesa dos opciones: una, realizar aportes al Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) -hoy de unos US$ 3.900 millones-; o, la segunda, endeudarse menos.
“Tenemos que tomar una decisión como Ministerio de Hacienda, y me imagino que el ministro lo va a plantear con total transparencia”, dijo, junto con destacar la importancia de la sostenibilidad fiscal.
Otro punto que destacó Gómez fue la importancia del crecimiento de la economía en materia de recaudación.
Ante otra inquietud de Macaya respecto a qué factor pesa más en la programación del IFP, la expansión del PIB, precio del cobre, contención de gasto o mayores ingresos, el titular de la Dipres hizo presente los ejercicios de la incidencia que realizan.
“Cuando uno ve la participación que tienen distintos componentes, naturalmente el crecimiento es el principal. Por ejemplo, en los ingresos efectivos 2026 nosotros proyectamos ingresos por 21,9 puntos del PIB. De esos, 15,7 son tributación del resto de los contribuyentes y eso proviene directamente del crecimiento del Producto”.