La lluvia caída en los últimos días supone un alivio para la estrechez con que opera el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), pero la energía acumulada en los embalses dista de los niveles óptimos y de hecho, está bajo las cotas alcanzadas en los tres años anteriores a la misma fecha, según los últimos datos del Coordinador Eléctrico Nacional (CEN).
La información al martes 21 de julio -recopilados durante este miércoles- revelan que la electricidad producida en represas creció 17,36%, con lo cual mejoró el aporte de esta fuente en la participación total del sistema y de hecho, tres de cada 10 megawatts (MW) generados en el país provienen de centrales hidroeléctricas, una contribución casi similar a la que hacen las generadoras térmicas, vale decir, aquellas unidades que operan con combustibles fósiles como carbón, gas o petróleo.
De acuerdo al reporte del organismo que supervisa el funcionamiento del sistema eléctrico, los embalses usados para producir electricidad han logrado su mínimo técnico para operar, aunque están aún bajo su nivel óptimo.

¿Y el decreto de racionamiento?
Antes que los dos sistemas frontales arribaran al territorio nacional, la ministra de Energía, Ximena Rincón, preparaba un decreto preventivo de racionamiento debido a la situación de estrés operacional del sistema.
¿Qué pasó con esa decisión? Según la experta y exsecretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía, María Isabel González, las últimas precipitaciones alejan el fantasma de un decreto de racionamiento eléctrico, por lo menos durante un par de meses. Pero, añade, hay que esperar qué ocurre con la nieve en la alta montaña y el nivel de deshielo previsto antes de cantar victoria.
Ramón Galáz, CEO y fundador de Valgesta, concuerda en que “las lluvias obviamente alivian las condiciones operacionales del sistema, aunque no es alivio absoluto ni definitivo, pero la condición crítica en que se encontraba el sistema disminuye de manera importante”.
Este experto detalla que algunos embalses pequeños recuperaron sus cotas pero los más grandes aún no lo hacen. Según los datos del Coordinador, salvo por el embalse Rapel, el resto de las represas están todavía bajo el promedio histórico de agua embalsada en esta fecha. Por eso, Galaz coincide con González: “Hay que esperar que pasa los próximos días pero el decreto de racionamiento ya se ve más lejos”.