La Copa Mundial de la FIFA 2026 comienza este jueves, pero hay un duelo que ha marcado la previa del que ha sido calificado como el mayor evento deportivo de la historia. Ingresar a Estados Unidos -la nación que albergará 78 de los 104 partidos del torneo donde es anfitrión junto a México y Canadá- se ha transformado en todo un desafío para algunos participantes, de hecho, algunos definitivamente perdieron ese match.
Las políticas fronterizas de la administración de Donald Trump representan “riesgos e impactos significativos para aficionados, jugadores, periodistas, trabajadores y comunidades locales”. Esa fue la advertencia de Amnistía Internacional, la cual cobra sentido en la antesala mundialera.
La travesía de la selección iraní
Sin duda, la selección de Irán es la que más obstáculos ha enfrentado. Ya se advertía un difícil visado, tanto por la guerra en curso entre la nación persa y EEUU como por la prohibición del ingreso de ciudadanos iraníes a territorio estadounidense que rige desde junio de 2005. Aunque esta última contemplaba excepciones para deportistas y sus delegaciones, el asunto se complicó.
“Estados Unidos no quiere que la selección iraní se quede a pernoctar en Estados Unidos. Aunque si van a jugar sus tres partidos allá. Nos preguntaron si podían pernoctar en México. Sí, sin problema, no tenemos ningún problema”, informaba el 25 de mayo pasado la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
“Los amigos reales se conocen en situaciones difíciles”, señaló, por su parte, el embajador de Irán en el país azteca, Albolfazl Pasandideh.

Con planes de viajar en avión para disputar sus partidos de la fase de grupos ante Nueva Zelanda (16 de junio) y Bélgica (21 de junio) en Los Ángeles, y frente a Egipto (26 de junio) en Seattle, los representantes futbolísticos de Irán llegaron el domingo a su improvisada base de operaciones en Tijuana.
Apenas un día antes, se informó que el seleccionado Amir Ghalenoei había recibido las visas, aunque se encontraron con desagradables sorpresas. Aunque todos los jugadores recibieron su documentación, se les negó al secretario general de la Federación Iraní de Fútbol (FFI), Hedayat Mombini; el director ejecutivo de la selección; Mehdi Kharati; el director de comunicación; Mohsen Motamedkia; y a representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores del país.
“Soy un simple árbitro que intenta cumplir su sueño”
Pero no son los únicos que no superaron la fase de ingreso a territorio estadounidense.
El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan quedó fuera del Mundial después de que le negaran el ingreso al país cuando viajaba a Miami para incorporarse a la concentración de árbitros organizada por la FIFA.
Artan, distinguido como Árbitro del Año de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), había sido seleccionado como uno de los 52 jueces del torneo y se convertiría en el primer somalí en dirigir un partido de una Copa del Mundo.

Foto: Reuters
En declaraciones a The New York Times, Artan relató que fue retenido e interrogado durante horas en el aeropuerto de Miami antes de ser devuelto a Estambul, pese a contar -según afirmó- con visa, documentación de la FIFA y todos los permisos requeridos.
“Estoy muy, muy decepcionado”, dijo al periódico. “Solo soy un árbitro que intenta vivir su sueño, el sueño más grande de mi vida, venir al Mundial”. También sostuvo que llevaba cuatro años preparándose para el torneo y sugirió que la decisión podría estar relacionada con las restricciones que enfrenta Somalia bajo la política migratoria estadounidense.
La llegada de Irak a EUUU el pasado sábado también estuvo marcada por incidentes migratorios. El delantero Aymen Hussein, autor del gol que clasificó al país a su primer Mundial en 40 años, fue retenido e interrogado durante casi siete horas en el aeropuerto O’Hare de Chicago antes de recibir autorización para ingresar al país.
Portales de Medio Oriente acusaron que el jugador fue “tratado como terrorista” y que no la pasó mejor el fotógrafo de la selección iraquí, Talal Salah, quien fue rechazado por las autoridades migratorias tras un interrogatorio de más de 10 horas.
La preocupación también alcanzó a la prensa internacional. El 5 de junio, la Asociación Internacional de Prensa Deportiva (AIPS) -de la que participan organizaciones como ESPN, Marca, As, AP, Reuters, AFP, BBC, entre muchos otros- envió una carta a la FIFA denunciando las dificultades que enfrentaban reporteros acreditados para obtener visas de ingreso a EEUU.
“Hay muchos casos: colegas iraníes y colegas africanos, algunos de ellos con visas de una sola entrada. Si acompañan a sus selecciones a jugar en Canadá o México, perderían la posibilidad de regresar a Estados Unidos. Los casos son innumerables y, repito, inaceptables”, señaló la carta firmada por el presidente de la AIPS, Gianni Merlo.