El negocio que marcó el Mundial más lucrativo de la historia
La competición cerró con cifras récord de ingresos y asistencia, consolidándose como el torneo más rentable de la historia. Sin embargo, el éxito comercial también abrió un debate sobre los límites de la expansión del fútbol, el alza de los precios y la creciente presión por monetizar cada aspecto de la competición.
Por: Bloomberg
Publicado: Lunes 20 de julio de 2026 a las 13:00 hrs.
La Copa del Mundo difícilmente puede calificarse como un fracaso, incluso después de que la inédita intervención del Presidente Donald Trump pusiera en entredicho la integridad del torneo.
La FIFA elevó en unos US$ 2.000 millones su proyección de ingresos para el ciclo de cuatro años, según uncomunicadodifundido al término del torneo, que se suman a una estimación previa de alrededor de US$ 9.000 millones vinculada al Mundial.
Más de 15 millones de personas llenaron los estadios y las zonas para aficionados en total durante el torneo, convirtiendo el evento en el Mundial con mayor asistencia de público de la historia, pese a los altísimos precios de las entradas.
Los aficionados y las selecciones visitantes elogiaron la organización estadounidense, en un giro positivo para la imagen del país, deteriorada por los aranceles, la guerra con Irán y las políticas migratorias que impidieron la participación de un árbitro africano y de algunos aficionados con entradas.
Pese al enorme éxito comercial del torneo, la FIFA enfrenta importantes interrogantes sobre el futuro. El nuevo formato de 48 selecciones, considerado excesivo por muchos, dejó historias memorables de equipos revelación, con siete países clasificándose por primera vez a la fase eliminatoria. Aun así, Infantino ya ha planteado la posibilidad de ampliar el Mundial a 64 selecciones en 2030.
No está claro cuál es el tamaño adecuado para el torneo. El Mundial ya alcanzó dimensiones gigantescas, con 104 partidos disputados en 39 días. Los futbolistas critican cada vez más la sobrecarga de encuentros que les imponen la FIFA, las ligas y las confederaciones.
Los aficionados también muestran un creciente cansancio frente a la prioridad que el fútbol parece otorgar a los ingresos económicos. Por primera vez, la FIFA aplicó precios dinámicos para las entradas del Mundial, un sistema que ajusta automáticamente los valores según la demanda y la disponibilidad. El resultado fueron precios récord.
La FIFA ha encontrado formas de monetizar prácticamente todos los aspectos del Mundial. Además de quedarse con una parte de las ventas de alimentos y bebidas y de la reventa de entradas, incluso comercializa fragmentos del césped donde se disputó la final entre Argentina y España. Por US$ 3.000, los aficionados pueden adquirir una pequeña sección del campo preservada en resina junto a una réplica de cristal del trofeo.
La organización también ha encontrado mecanismos para incrementar sus ingresos futuros. El público abucheó las controvertidas “pausas de hidratación” que interrumpieron los partidos. Aunque la FIFA sostiene que responden exclusivamente al bienestar de los jugadores en un torneo disputado bajo temperaturas extremas, esos intervalos también brindaron más espacio publicitario a cadenas como Fox en EEUU.
Algunas estimaciones indican que un anuncio televisivo de 30 segundos durante un partido del Mundial puede venderse entre US$ 250.000 y US$ 750.000, dependiendo de la instancia del torneo, el atractivo del encuentro y la audiencia prevista. Con dos pausas de hidratación por partido, las cadenas obtuvieron ocho nuevos espacios publicitarios de 30 segundos por encuentro; es decir, 832 anuncios adicionales durante un torneo de 104 partidos.
“Queremos generar más ingresos, y tenemos que generar más ingresos, porque en la gran mayoría del mundo, en el 80% del mundo, si no invertimos, si no creemos, nadie lo hará”, señaló Infantino el sábado en uncomunicado. “De lo contrario, la concentración siempre seguirá favoreciendo a unos pocos países grandes”.