En torno a US$ 19.600 millones cifró el Grupo Banco Mundial el daño físico directo generado por los dos terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio y que dejaron unos 5.000 muertos.
De esta forma, las afectaciones generadas por los sismos, de 7,2 y 7,5 grados, representan cerca del 17% del Producto Interno Bruto (PIB) del país caribeño, estimado en US$ 111.300 millones.
Las proyecciones provienen de la Estimación Global Rápida de Daños (Grade, por su siglas en inglés), instrumento utilizado por el GBM, del que sostuvieron ofrece una “evaluación temprana para ayudar al Gobierno de Venezuela y a los socios a comprender la magnitud de la tarea de reconstrucción”.
Según las estimaciones de la entidad que engloba a cinco organizaciones bancarias, la mayor parte del daño total estuvo registrada en los edificios residenciales (47%), seguido de infraestructura (27%) y edificios no residenciales (26%).
En cuanto a las zonas más afectadas, representando aproximadamente la mitad del daño total fueron el estado La Guaira y el Distrito Capital, dos de las locaciones más densamente pobladas del país, cercanas al epicentro de los sismos.
Desde el grupo, la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe (ALC), Susana Cordeiro Guerra, aseguró que la estimación entregada ofrece “una base objetiva y temprana” para la planificación de la recuperación.
Asimismo, aseguró que desde el Grupo Banco Mundial están “comprometidos a apoyar ese proceso (la reconstrucción) en cada etapa”.
Además, hicieron un llamado a “un esfuerzo de reconstrucción respaldado por una mayor inversión pública y privada”, que pueda mitigar “el impacto económico y social de los terremotos”.
Esto ya que con los niveles actuales de inversión público-privada, las estimaciones apuntan a una reconstrucción “incompleta durante un horizonte de diez años, con efectos negativos duraderos” sobre la actividad económica del país caribeño.