Se veía venir, pero el anuncio de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos a sus socios comerciales dejó más de una reacción.
Poco antes de las 17:30 horas de este jueves, la Oficina del Representante Comercial de EEUU (USTR, por su sigla en inglés) informó que aplicará una tarifa de 10% a 12,5% a 60 economías, justificado en que sus economías importan productos que son elaborados con trabajo forzoso. Chile quedó en el grupo con la carga arancelaria más alta, ya que de acuerdo con la USTR el país no cuenta con la normativa que impida ese tipo de comercio.
De esta manera, el país ve incrementada la sobretasa que le aplica Washington, desde el 10% correspondiente a las tarifas que caducaron este jueves.
La definición de la Casa Blanca marca el fin un proceso de investigación mandatado por el Presidente Donald Trump en marzo y cuyo informe, anticipando la tarifa que se aplicaría a Chile, fue publicado el 2 de junio.
En ese marco, la USTR abrió audiencias públicas para que los afectados se pronunciaran antes de que se hiciera efectiva la sobretasa.
Una comitiva público-privada liderada por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) y la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) asistió a esas instancias, lo que no evitó el desenlace.
En tanto, un grupo de países quedó sujeto a la tasa más baja, de 10%, tras las gestiones realizadas desde el informe de junio.
Según detalló este jueves la USTR, ese arancel se aplicará a las economías que ya prohibieron la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso, se comprometieron a adoptar y hacer cumplir esa prohibición mediante un Acuerdo de Comercio Recíproco, o implementaron un régimen parcial que impide el ingreso de determinados productos vinculados a trabajo forzoso.
En esta categoría quedaron Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y el Reino Unido.
Los nuevos aranceles entrarán en vigor a las 00:01 horas de este viernes y no se aplicarán a productos que ya estuvieran cargados en buques antes de ese momento.
Rechazo del gobierno
La Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) reaccionó casi inmediatamente al anuncio y rechazó la tasa de 12,5% impuesta por EEUU.
“Chile cuenta con una sólida institucionalidad laboral, un marco regulatorio robusto y un firme compromiso con la prevención y erradicación del trabajo forzoso, respaldado por el cumplimiento de los convenios internacionales suscritos por el país en esta materia”, indicó en un comunicado.
La repartición afirmó que “la aplicación de esta medida a nuestro país no se condice con estos estándares, ni con los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos presentados durante todo el proceso de esta investigación”.
La Subrei también afirmó que la medida responde a una política comercial de aplicación transversal y que en ningún caso estaría dirigida específicamente contra Chile”.
Además, aseguró que desde el inicio del proceso, Chile participó activamente en cada una de las etapas establecidas dentro de esta investigación y presentó los antecedentes técnicos, políticos y jurídicos correspondientes.
“Es importante destacar, además, que la resolución no sostiene que Chile exporte bienes producidos con trabajo forzoso ni identifica productos chilenos específicos bajo esa condición. La decisión responde a diferencias en la evaluación de los mecanismos regulatorios reconocidos como efectivos por la autoridad estadounidense”, explicó.
Además, aseguró que “el gobierno de Chile continuará resguardando los intereses del país y de sus exportadores, manteniendo el diálogo y negociaciones” con las autoridades estadounidenses para seguir avanzando en mejores condiciones de acceso para productos chilenos.
¿Qué medida tomar?
Frente a este escenario, Chile debe enfocarse en “lograr obtener el mismo 10% que sus competidores”, afirmó el exjefe del Departamento Económico de la Embajada de Chile en EEUU y socio de GeoGig Consulting, Matías Pinto.
“A pesar del trabajo de los gremios, el mensaje de la USTR fue claro, la labor es para los países”, indicó.
Según su explicación, Argentina fue una de las naciones que negoció con Washington, cuando firmó el Acuerdo Recíproco de Comercio e Inversión (ARTI) en febrero de este año, y fue una de las pocas economías que obtuvo tasas más bajas.
“Lo que está haciendo Estados Unidos es presionar a los países para sentarse a negociar. Este gobierno ha mantenido una cercanía con EEUU y tampoco hay que perder de vista que Chile es uno de los pocos países con los que mantiene un Tratado de Libre Comercio”, señaló Pinto.
El director del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica, Jorge Sahd, tiene una mirada complementaria acerca del tema.
“Lo que está buscando el gobierno de Trump es forzar a países como Chile a firmar los llamados acuerdos recíprocos que establecen un piso del 10% de arancel”, señaló.
No obstante, advirtió que “la trampa para Chile de aceptar ese acuerdo es que significaría reconocer que el piso de nuestra relación permanente con EEUU sería un 10%, lo cual contraviene el marco que ha guiado nuestras relaciones, que es el TLC de acceso preferencial con arancel cero”.
De acuerdo con la gerenta senior de global trade en Deloitte, Gabriela Landeros, a pesar de que países vecinos dispongan de una tarifa más baja que puede generar una “desventaja relativa”, el impacto deberá ser analizado caso a caso considerando los TLC, aranceles base y exclusiones aplicables.
“Para las empresas chilenas, además de revisar estos elementos, será relevante evaluar si la estructura de su cadena de compraventa permite determinar el valor aduanero sobre una base menor, cumpliendo estrictamente los requisitos de la normativa estadounidense. Esa revisión puede transformarse en una herramienta concreta para mitigar el impacto sobre márgenes y caja”, indicó Landeros.
México se mantiene con su 10%, pero Brasil enfrentará alza
Tras el anuncio del USTR, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, afirmó que no hay un cambio en el arancel efectivo que su país paga, a pesar del gravamen por trabajo forzoso.
“No afecta o cambia la posición que teníamos hasta ahora”, dijo el personero en un video en X. “Ese 10% es el mismo nivel que teníamos”, añadió.
En su caso, el gobierno brasileño rechazó el jueves los aranceles impuestos por Estados Unidos al país y a otros 59 socios comerciales, calificando la medida de “completamente arbitraria” e “injustificada”, informó Reuters.
Brasil se quedó con un 12,5% para sus importaciones.
“Al carecer de fundamento jurídico en la legislación nacional que respalde su política comercial proteccionista, el Representante de Comercio de EEUU ha optado por manipular una cuestión de gran importancia para los derechos humanos y el movimiento en defensa de los derechos de los trabajadores”, afirmaron.