Irlanda derriba perspectiva alemana sobre eurozona
Por: Equipo DF
Publicado: Miércoles 24 de noviembre de 2010 a las 05:00 hrs.
Noticias destacadas
¿Cuál es esta perspectiva canónica? Es que los problemas centrales de la eurozona son los de incontinencia fiscal e inflexibilidad económica, y por tanto las soluciones correctas son la disciplina fiscal, reforma estructural y reestructuración de la deuda. Irlanda, sin embargo, no está en problemas por fallas fiscales, sino por excesos financieros; Irlanda ha necesitado un rescate, pese a la notable flexibilidad de su economía; y el énfasis en la reestructuración de la deuda ha, predeciblemente, desencadenado una crisis. Estas realidades deberían hacer reflexionar a Alemania. ¿Lo harán? Lo dudo.
Irlanda no tiene nada que ver con Grecia. En 2007, la deuda pública de Irlanda era sólo de 12% del PIB. Esto se compara con el 50% en Alemania y 80% en Grecia. También España tenía una deuda pública neta de sólo 27% del PIB en 2007. Si las reglas fiscales se hubieran aplicado tan estrictamente como las autoridades alemanas dicen desear ahora (aunque sus predecesores resistieron que se les aplicaran a sí mismos a comienzos de los 2000), habrían afectado a Francia y Alemania con el doble de frecuencia que a Irlanda o España entre la creación de la eurozona y la oleada actual de crisis.
No fue el sector público sino el privado el que enloqueció en Irlanda y España. En el ambiente de bajas tasas de interés provocado por la debilidad crónica de la demanda en países europeos clave (la demanda doméstica real de Alemania era apenas 5% más alta en 2008 que en 1999) los precios de los activos y el crédito explotaron en varios países de la periferia, en especial Irlanda. Una política monetaria expansiva tiene que trabajar en esta forma, en alguna parte. Más aún, hasta noviembre de 2007, los diferenciales de la deuda pública irlandesa y española sobre la alemana eran cercanos a cero. Tampoco es sorprendente que los proveedores privados de crédito fracasaran en contener el boom: lo provocaron.
Y llegó el “momento Minsky”. Los mercados financieros cambiaron de ánimo, los precios de los activos colapsaron, todos los préstamos descontrolados salieron a la luz y el gobierno irlandés corrió a garantizar sus bancos. La combinación de las garantías con enormes déficit fiscales causados por el repliegue del sector privado (el sector privado irlandés tendrá un excedente financiero de 15% del PIB este año, según el Fondo Monetario Internacional) ha causado una explosión del endeudamiento público. Pero esta calamidad es consecuencia de la crisis, no su causa. Más aún, la idea de que Irlanda pudiera tener un excedente fiscal suficientemente grande como para compensar el impacto desestabilizador del boom del sector privado es ridícula. Tampoco lo exigían los tratados, que no toman en cuenta la mala conducta del sector privado.
Hasta aquí con las causas. Ahora consideremos las soluciones. A Irlanda no le falta flexibilidad. Por el contrario, sus costos laborales unitarios han colapsado en relación con los de Alemania. Esto le da al país una buena probabilidad de crecer para salir de sus dificultades en el largo plazo. Pero en el corto plazo, la caída en sueldos y precios empeora la resaca del endeudamiento denominado en euros. Bajo presión, Irlanda ha impuesto también un repliegue fiscal. Pero buscar la deflación de una economía que sufre del colapso de una burbuja en los precios de los activos con frecuencia no funciona, aunque Irlanda, como una pequeña economía abierta, tiene mejores probabilidades de exportar su salida de la recesión que otros miembros vulnerables de la eurozona.
Desafortunadamente, mientras Irlanda intentaba lograrlo, los miembros de la eurozona acordaron introducir un mecanismo de reestructuración de la deuda soberana, a instancias de Alemania. De hecho, el acuerdo el 18 de octubre entre Angela Merkel, canciller de Alemania, y Nicolas Sarkozy, presidente de Francia, de buscar una revisión de los tratados para introducir tal mecanismo provocó ventas de bonos en Grecia, Irlanda y Portugal. Esto, a su vez, contribuyó al nuevo brote de pánico.
Paul de Grauwe, de la Universidad de Leuven, un fiero crítico de estas ideas, destaca en un paper para el Centre for European Policy Studies, que la legitimización de la reestructuración de la deuda soberana sin duda creará corridas especulativas. En cambio, recomienda la creación de un gran fondo monetario europeo, para financiar los ajustes necesarios. El caso en pro de ello es que el sector privado crea excesos autoalimentados en la subida y en la bajada. Al asumir lo peor, hace casi inevitables los malos resultados. Esto proporciona los argumentos a favor del prestamista de última instancia. No impide la reestructuración de la deuda, pero eso debería ocurrir sólo cuando el ajuste no es posible. Sin apoyo de liquidez, sin embargo, el ajuste por sí solo con frecuencia fracasa en dar vuelta los ánimos, porque a los inversionistas la promesa de una austeridad aún mayor les resulta increíble. Puede que el default entonces sea inevitable, aún si podría ser innecesario con términos de endeudamiento menos onerosos.
Evidentemente, la visión alemana de cómo proceder refleja más que las convicciones de su elite. La hostilidad del público a los “rescates”, aunque vayan a recuperar su dinero, más el rol de su tribunal constitucional, hacen inevitables sus demandas. La gran pregunta, sin embargo, es si una unión monetaria conducida en las líneas alemanas puede funcionar.
En el mejor de los casos, la dependencia en la disciplina fiscal y la reestructuración de la deuda soberana ciertamente generará una política muy procíclica. En el peor, se traducirá en una depresión seria e incumplimiento entre los países miembros. Más aún, este también es un problema global: el énfasis en el ajuste deflacionario en los países más débiles crea el riesgo de convertir a la eurozona como un todo en una enorme Alemania, dependiente de la demanda importadora del resto del mundo. Como destaca Philip White en un paper para el europeísta Centre for European Reform, la eurozona es muy demasiado grande como para jugar ese rol en la economía mundial. Entonces, la cuestión de los desequilibrios dentro de la eurozona es ineludible, sin importar cuánto se resista Alemania a tener esa discusión.
La crisis es un desafío enorme para Irlanda, que debería convertir la deuda bancaria no asegurada en capital más que obligar a sus ciudadanos a rescatar a todos los prestamistas imprudentes. Pero el caso irlandés también muestra que la idea alemana de cómo funciona la eurozona está equivocada: la negligencia fiscal no es el principal problema y el repliegue fiscal y la reestructuración de la deuda no son las únicas soluciones. Uno no puede aprender de la historia si no la entiende.
Te recomendamos
ARTICULOS RELACIONADOS
Newsletters
LO MÁS LEÍDO
Ministra Lincolao: "Vamos a crear tecnología dentro del ministerio para pilotearla en los otros ministerios"
La titular del MinCiencia anunció en un panel en el Centro de Innovación UC que su cartera creará un agente de inteligencia artificial de "servicio al cliente para investigadores" .
Arrau debuta ante la industria y plantea convertirse en un “embajador de las concesiones"
La presidenta de Copsa, Gloria Hutt recalcó que ven con buenos ojos la llegada del republicano y su equipo al MOP, “no solo por el empuje que está dando a la industria de las concesiones, sino a todas las obras públicas”.
BRANDED CONTENT
Camila Elizalde; una chef que ha hecho del perfeccionismo una fuerza transformadora
Conoce aquí la entrevista a una de las chef más destacadas a nivel nacional y americano en el arte de la pastelería. En este capítulo, Camila reflexiona sobre los desafíos de liderar en un entorno competitivo y la importancia de construir espacios donde la excelencia y la empatía convivan. Mira la entrevista haciendo aquí.
Dra Susan Bueno y el impulso que la mueve a avanzar, investigar y aportar a la sociedad.
Su curiosidad temprana la llevó a estudiar las enfermedades infecciosas y a contribuir en el desarrollo de la primera vacuna aplicada masivamente en Chile contra el Covid-19. Hoy, la Dra. Susan Bueno, reconocida en 2024 como inventora del año, continúa aportando desde la investigación al fortalecimiento de la salud. Mira aquí su entrevista
Jorge Carinao: la fuerza de creer cuando todo parece imposible
Te invitamos a conocer la historia de Jorge Carinao, deportista paralímpico chileno que ha transformado la adversidad en fuerza y el esfuerzo en orgullo nacional, demostrando que no existen límites cuando hay convicción y sueños claros. No te pierdas esta inspiradora entrevista
Instagram
Facebook
LinkedIn
YouTube
TikTok