Después de seis años operando en suelo chileno, Tenpo -compañía controlada por el grupo financiero peruano Credicorp- entró en tierra derecha para debutar en la industria bancaria luego de obtener los permisos regulatorios exigidos.
En enero de 2026, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) autorizó a la firma para operar como banco, convirtiéndose en el primer actor 100% digital en obtener una licencia bancaria en Chile.
En abril, Credicorp informó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, su sigla en inglés) que, una vez concluidos los preparativos técnicos y operativos, “se prevé para el tercer trimestre de 2026”, Tenpo Bank quedará sujeto al régimen regulatorio prudencial completo aplicable a los bancos bajo la legislación chilena.
Así, hoy la empresa afina los últimos preparativos para iniciar sus operaciones durante el segundo semestre de 2026.
El directorio de la firma pasó de cinco a nueve integrantes. Cuatro de ellos representan a Grupo Credicorp, mientras que los cinco restantes son independientes. Entre ellos, destaca el exministro de Hacienda, Ignacio Briones.
Según explicó a DF el gerente general de Tenpo Bank, Fernando Araya, las operaciones comenzarán durante el tercer trimestre con un período de marcha blanca, destinado a “un grupo acotado de clientes, para ver que todas las cosas estén funcionando bien, y posteriormente, se va a expandir al universo total de clientes”.
Actualmente, Tenpo supera los 2,6 millones de clientes, de los cuales cerca de 300 mil ya utilizan una tarjeta de crédito.
En ese contexto, Araya aseguró que hace algunos meses comenzó el proceso para migrar a los actuales usuarios hacia el futuro banco.
Para ello, la compañía inició una campaña para que los clientes “aprueben el traslado de su información y operación desde Tenpo, al banco. Una parte mayoritaria de los clientes han aceptado esa condición”, sostuvo.
Gobierno corporativo
Mientras Tenpo afina los aspectos tecnológicos y operativos para su estreno, en paralelo también comenzó a definir su gobierno corporativo.
En la junta extraordinaria de accionistas realizada a fines de mayo se acordó la conformación del primer directorio de Tenpo Bank. Una de las principales novedades fue el aumento de sus integrantes, pasando de cinco a nueve directores.
La mesa del neobanco está compuesta por cuatro representantes de Credicorp: el CFO del holding y del Banco de Crédito del Perú (BCP), Alejandro Pérez; el CEO de Krealo -el brazo de venture capital del grupo-, Adolfo Vinatea; además de Francesca Raffo y Harold Marcenaro.
Los otros cinco miembros del directorio corresponden a directores independientes. Entre ellos destaca el exministro de Hacienda del segundo gobierno de Sebastián Piñera, Ignacio Briones.
Lo acompañan figuras con trayectoria en el ámbito digital, tecnología y medios de pago, por ejemplo, una silla la ocupa María Hanoi, ejecutiva reconocida en la industria por su experiencia en banca digital y transformación tecnológica, con pasos por Scotiabank Colpatria, Google y empresas ligadas a la inteligencia artificial.
También se incorporaron Carlos Domínguez, quien lidera el área de tecnología y negocios de Cielo, el mayor operador de tarjetas de pago de América Latina por ingresos y valor de mercado, controlado por Bradesco y Banco do Brasil; el exejecutivo de Banco Itaú, Alejandro Teuber; y el gerente general (CEO) de Yape, la mayor billetera digital de Perú, Raimundo Morales.
A nivel ejecutivo, en la primera línea permanecerá el cofundador y gerente general, Fernando Araya. Lo acompañan el gerente de finanzas, Guillermo Casaretto, quien hace dos semanas reemplazó a Andrea Álvarez; el gerente de riesgo, Marcelo Oyarzún; el gerente de cumplimiento, Pablo Muñoz; y el gerente legal, Christian Mella.
Incorporación a la Abif
Como parte de su consolidación como banco, Tenpo Bank solicitó hace algunos meses su incorporación a la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif), el gremio que reúne a los bancos privados del país.
Según fuentes conocedoras del proceso, el directorio de la asociación -integrado por los presidentes y principales ejecutivos de los bancos de la plaza- se encuentra definiendo la incorporación de la entidad. La decisión, agregan, debería comunicarse mediante una asamblea extraordinaria en el corto plazo.
En paralelo al proceso de puesta en marcha, la compañía también reforzó su base patrimonial. El pasado 26 de junio concretó un aumento de capital por $ 26.250 millones, con lo que el capital de la sociedad pasó desde $ 115 mil millones a cerca de $ 142 mil millones, mediante la emisión de 35.000 nuevas acciones.
Respecto de la estrategia que tendrá el banco, Araya aseguró que la transformación no implica un cambio de rumbo. “Acelerar la inclusión financiera, es decir, el acceso a productos financieros y en particular al crédito”, seguirá siendo el propósito central de la compañía.