Por Daniela Morchio Durand
Las instituciones financieras han estado este año bajo la estricta lupa de las autoridades y legisladores, quienes están atentos a cualquier práctica abusiva que de ellas pueda surgir. Por esto, no son pocos los proyectos -como el Sernac Financiero- que buscan aumentar su regulación.
En este agitado contexto asumió hace tres meses el nuevo gerente general de Caja Los Andes, Nelson Rojas, quien tiene una clara posición sobre estos cambios.
Es que aunque algunos actores de la banca están reticentes a adherir el sello Sernac a sus contratos, en Los Andes, en cambio, miran con buenos ojos está iniciativa.
“Si podemos tener el sello y la certificación del Sernac, lo vamos a hacer”, sentencia. Esto, porque “no hay nada que esconder. Tenemos plena confianza que nuestros contratos no tienen ninguna cláusula que pueda ser abusiva”, afirma el ejecutivo a cargo de una institución que a la fecha ha otorgado créditos por
US$ 1.500 millones.
Con todo, también están atentos al proyecto sobre Tasa Máxima Convencional. Si bien Rojas advierte que el bajar la tasa “puede significar desbancarizar a un número no menor de personas”, confía en que el tipo de institución que dirige está “absolutamente preparada para absorber un mayor número de personas que soliciten crédito”.
Deuda pendiente
Reforzar y comunicar el rol social de las cajas de compensación. Es este el sello que Rojas quiere imprimirle a su administración, el que según señala ha sido una deuda pendiente de la industria.
Pero además, en Los Andes tienen otros importantes desafíos. Es que en un horizonte de tres años esperan multiplicar por tres sus excedentes y por seis los beneficios entregados.
Además, a partir del próximo año el sistema permitirá la entrada de trabajadores independientes a las cajas de compensación. “Estimamos que en una primera etapa serían hasta 600 mil los que podrían comenzar a incorporarse”, afirma Rojas.
Este grupo de personas se convertirá para Los Andes en un importante nicho a conquistar. “Queremos mantener nuestra participación de mercado en torno el 50%, por lo que al menos queremos tener 250 mil trabajadores independientes como afiliados nuestros”, señala.
De lograrlo, este segmento se sumaría a los actuales 2.600.000 afiliados con los que cuenta Los Andes.