En su debut ante la industria financiera como presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Catherine Tornel, adelantó uno de los anuncios más esperados por la banca: el inicio del proceso para implementar modelos internos que permitan a las entidades calcular provisiones y requerimientos de capital por riesgo de crédito.
Ese anuncio comenzó a tomar forma este lunes, cuando el regulador abrió una consulta pública, que se extenderá por 12 semanas, sobre la propuesta normativa que busca habilitar el uso de estas metodologías, uno de los últimos hitos relevantes pendientes para completar la implementación de Basilea III en Chile.
La iniciativa es el resultado del trabajo realizado junto a la industria durante 2024 y parte de 2025, mediante mesas técnicas, y levanta cinco aspectos principales.
Detalle
El regulador explicó que la iniciativa reorganiza las reglas que regulan el uso de metodologías internas por parte de la banca. En concreto, crea un nuevo capítulo, denominado "21-9", dentro de la normativa bancaria que concentra los requisitos para calcular provisiones y capital por riesgo de crédito, además de detallar el proceso mediante el cual los bancos deberán solicitar la evaluación de sus modelos ante la CMF y estableció el esquema de supervisión y seguimiento una vez que estos sean aprobados.
La propuesta también define dos niveles de metodologías internas. Por una parte, los bancos podrán desarrollar modelos fundacionales, que les permitirán estimar la probabilidad de incumplimiento de los créditos. Mientras que, en una etapa más sofisticada, podrán avanzar hacia modelos avanzados, que además incorporan estimaciones sobre la pérdida esperada en caso de incumplimiento.
“Ambos esquemas podrán aplicarse tanto a carteras de evaluación grupal como individual”, sostiene el regulador.
Otro de los ejes fija una implementación gradual de estos esquemas internos. La primera solicitud que presente un banco deberá abarcar al menos el 20% de las exposiciones que la propia entidad considere modelables, “acompañada de un plan para alcanzar su cobertura total en un plazo de cinco años”.
"Esto podría reducir la distancia entre la densidad de activos ponderados por riesgo de la banca chilena y la observada en economías más desarrolladas", explicó el director de Riesgo Financiero de PwC Chile, Patricio Jaramillo.
En paralelo, la consulta actualiza el modelo de provisiones para la cartera comercial evaluada individualmente, “se recalibran las probabilidades de incumplimiento de la escala de calificación de las exposiciones individuales, las que no se actualizaban desde 2011, y se modifica el tratamiento de las garantías”, señala el documento publicado por la CMF.
Además, la propuesta armoniza los criterios de elegibilidad y valorización de garantías.
Costos
Respecto del impacto regulatorio, la CMF sostuvo que "los beneficios esperados de la propuesta normativa son de carácter estructural y permanente", mientras que estimó que los costos de implementación “serán acotados y mitigables”.
De acuerdo con el regulador, la aplicación será gradual. Los modelos internos para carteras grupales podrán presentarse a evaluación de forma inmediata una vez publicada la normativa, mientras que los esquemas para exposiciones individuales podrán presentarse desde enero de 2028. Finalmente, los cambios al modelo de provisiones de esa cartera regirán a partir de enero de 2031.
Jaramillo valoró que la propuesta va en el camino correcto, pero planteó que "resultaría conveniente establecer etapas y plazos claros para las evaluaciones, reconocer el uso paralelo de los modelos antes de su aprobación y permitir que un plan de implementación completo sea autorizado desde el inicio".