Como “particular” por decir lo menos califica Arturo Tagle este 2011. ¿La razón? Comenzó con proyecciones bastante positivas de crecimiento en la economía mundial. Sin embargo, en el camino las cosas fueron cambiando.
¿Por qué considera que éste año ha sido “extraño”?
Porque partimos el 2011 con algunos nubarrones en la economía mundial, y en la local muy bien. A a medida que fue pasando el año los problemas no se fueron solucionando en Europa ni en el resto del mundo, y algo nos fue llegando a nosotros. Entonces esto nos hace terminar el año con perspectivas menos optimistas que con las que partimos el primer semestre.
¿Qué efectos concretos ve en la economía chilena?
Pasar de un crecimiento esperado de 6% es muy distinto a proyectar entre 4% a 4,5%. Confiamos en los fundamentos de nuestra economía, por eso va a seguir creciendo, pero los cambios en la velocidad de expansión son dolorosos, porque generan ajustes en muchas industrias.
Y ya se ven restricciones en líneas de financiamiento...
Eso ya es un dato. Ya hay restricción de financiamiento de bancos que siempre habían sido financistas de instituciones locales, pero afortunadamente hay fondos en otros mercados. No tenemos miedo de liquidez de divisas para la economía, pero sí vemos un costo mayor, que es de unos 50 puntos base, porque el mundo es más riesgoso y nos ven más riesgosos.
¿Por qué nos ven más riesgosos?
Porque hay algunas incertidumbres respecto de la región, y para qué decir que no nos ha hecho un favor a la imagen que proyectamos como país algunas inestabilidades internas en lo político. Estar en las noticias el año pasado por el rescate de los mineros, era mucho más favorable que estarlo porque hay revueltas estudiantiles en las calles. La normalidad no hace noticia, entonces salir hoy en las noticias no es bueno. La imagen de país estable, de refugio, se ha alterado.
¿Ven preocupación de inversionistas y bancos extranjeros?
Es una pregunta obligada que nos hacen. Ellos nos dicen “pensábamos que Chile era distinto, creíamos que en Chile no ocurría esto”, pero nosotros clarificamos que el clima favorable para la inversión sigue existiendo, seguimos creciendo y empezamos a generar confianza de nuevo. Pero la primera imagen con la que llegan es la que aparece en las noticias, poco positivas.
¿Ve desconfianza?
Esa no sería la palabra adecuada. Más bien, que Chile no era tan bueno como ellos pensaban.