Los principales mercados de mundo, liderados por Wall Street, cerraron la jornada con fuertes pérdidas, afectados por el temor que infunde la crisis de la zona euro a luz de la compleja situación de Italia que se suma al crítico estado de Grecia.
En medio de la incertidumbre política de Italia tras la promesa de renuncia del primer ministro Silvio Berlusconi –hecho que es bien recibido por los mercados-, el riesgo país de la economía sigue buscando máximos al mismo tiempo que interés de los bonos soberanos a 10 años se disparó el miércoles por encima del 7%, algo que para algunos analistas es el punto de no retorno.
La incertidumbre europea golpeó con fuerza a la Bolsa de Nueva York que hoy vivió su peor jornada de agosto.
El índice Dow Jones cerró una caída de 3,20%, hasta las 11.780,94 unidades, mientras que el indicador S&P 500 desciendió 3,67%, hasta los 1229 enteros. En el mercado Nasdaq, las acciones tecnológicas se desplomaron 3,88%, hasta los 2.621 puntos.
Europa
En Europa la bolsa de Milán fue la más afectada con un retroceso de 3,78%. Le siguió el Dax alemán con un retroceso de 2,21% y el Cac de París con una contracción de 2,17%
En tanto, el FTSE de Londres y el Ibex de Madrid, mostraron variaciones negativas de 1,92% y 2,09%, respectivamente.
Las pérdidas en los mercados de Europa se produjeron pese a las millonarias compras de bonos que habría realizando el Banco Central Europeo, según operadores consultados por Reuters.
La espiral de ventas llega a toda América. La Bolsa de Sao Paulo, la más importante de Sudamérica, cerró con un retroceso de 2,50%, pérdidas que llegaron a 2,14% en el caso de la Bolsa de México.
Italia
Ayer, el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, prometió que iba a renunciar a su cargo tras una votación de las cuentas nacionales en el parlamento que, si bien fue aprobada, dejó al descubierto la falta de apoyo parlamentario al mandatario.
Berlusconi, quien anticipó que no se presentará a la reelección, dijo que dejaría el cargo a cambio de que se apruebe el paquete de reformas exigido por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, medidas que son miradas con recelo por la oposición italiana.
Esta votación está prevista para el día 15 y las elecciones podrían celebrarse en febrero. El retraso en las decisiones no gusta a los mercados, que lo ven como una prolongación de la incertidumbre, mientras que lo que quieren son actuaciones.