Las intensas lluvias que afectan al norte y centro del país dejaron un cambio significativo en las reservas hídricas, especialmente en la Región de Coquimbo, donde el agua almacenada en los embalses prácticamente se triplicó durante el sistema frontal.
Antes del evento, las obras de acumulación de la región se encontraban, en promedio, en torno a 10,5% de su capacidad. Tras las precipitaciones y el aumento de los caudales, ese indicador subió a 29%, de acuerdo con estimaciones del Laboratorio de Prospección, Monitoreo y Modelación de Recursos Agrícolas y Ambientales de la Universidad de La Serena.
El académico de esa casa de estudios y director del centro, Pablo Álvarez, explicó que el aumento se produjo mientras todavía continuaban ingresando aportes desde las distintas cuencas.
“Antes del evento estábamos en torno a 10,5% de la capacidad promedio del total de los embalses de la región, lo que es muy bajo, y hoy día el promedio es de 29%, por lo que prácticamente se triplicó el volumen almacenado total en la región”, señaló.
Limarí registra el mayor aumento
La recuperación no fue uniforme entre las tres provincias de Coquimbo. En Elqui, el almacenamiento llegó a 15,9%, todavía en niveles bajos. Limarí alcanzó 29%, mientras que Choapa se ubicó en torno al 69%.
El mayor impacto se registró en el sistema de embalses de Limarí. Según el boletín hidrometeorológico de la Dirección General de Aguas al 20 de julio, La Paloma acumulaba 124 millones de metros cúbicos y se encontraba a 17% de su capacidad. Una semana antes almacenaba 35,9 millones de metros cúbicos, equivalentes a solo 5%.
En el mismo periodo, Cogotí pasó de 15,2 millones a 78,5 millones de metros cúbicos y alcanzó el 50% de su capacidad. Recoleta, en tanto, llegó a 78,9 millones de metros cúbicos, equivalentes a 79% de su volumen máximo.
Álvarez detalló que las tres principales obras de la provincia ya reúnen un volumen cercano a los 300 millones de metros cúbicos.
También presentaron niveles elevados los embalses Corrales, con 78% de su capacidad, Culimo, con 77%, El Bato (63%), y Cogotí (50%). Puclaro y La Paloma, pese a los nuevos aportes, se mantenían bajo 20%.
Recuperación alcanza a Valparaíso y RM
El aumento de las reservas también se extendió hacia la zona central. En Valparaíso, el embalse Los Aromos alcanzó 72% de su capacidad, con 25,2 millones de metros cúbicos almacenados. El 13 de julio se encontraba en 54%, lo que representa un alza de 18 puntos porcentuales en una semana.
La obra cumple un papel clave en el abastecimiento de agua potable de la zona costera de la región.
En la Región Metropolitana, el embalse El Yeso llegó 65% de su capacidad, con 143,1 millones de metros cúbicos acumulados. La recuperación fue acompañada por una mayor presencia de nieve en la cordillera, que permitirá mantener aportes a los ríos y embalses durante el periodo de deshielo.
Las estaciones de Cerro Olivares y Quebrada Larga registraron superávits de nieve de 545% y 326%, respectivamente, frente a sus promedios históricos.
Reservas nacionales
A nivel nacional, los 25 embalses monitoreados por la DGA acumulaban 4.316 millones de metros cúbicos al 20 de julio. La cifra representa un aumento de 603 millones de metros cúbicos frente a los 3.713 millones registrados una semana antes.
Pese a este avance, las reservas todavía se encuentran 8,29% por debajo de los 4.706 millones de metros cúbicos contabilizados en igual periodo del año pasado.
De los embalses incluidos en el seguimiento oficial, cinco permanecían con menos del 20% de su capacidad. En ese grupo se encontraban Puclaro y La Paloma, en Coquimbo, además de Peñuelas, en Valparaíso, Tutuvén, en Maule, y Lago Laja, en Biobío.