El Aeropuerto La Florida de La Serena tendrá nuevas obras en plena ejecución de su ampliación. El Ministerio de Obras Públicas modificó el contrato de concesión para incorporar trabajos en el sistema de equipaje, las comunicaciones y los accesos al terminal, cambios que también obligaron a reprogramar parte del calendario de construcción.
La modificación quedó establecida en el decreto supremo N° 162 del MOP, fechado el 10 de junio y publicado este viernes 14 en el Diario Oficial. Desde la Dirección General de Concesiones explicaron que los cambios responden a la coordinación técnica entre los distintos organismos públicos que participan en el desarrollo del proyecto, entre ellos la Dirección General de Concesiones, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la Dirección de Aeropuertos y la Dirección de Vialidad del MOP y especialmente, a la necesidad de compatibilizar las obras del aeropuerto con las intervenciones previstas en la Ruta 41-CH.
“Es importante destacar que estos ajustes corresponden a la programación de obras intermedias y no modifican el cronograma general del contrato, por lo que la fecha comprometida para la Puesta en Servicio Provisoria de las obras se mantiene para febrero de 2028.”
Los cambios se concentran en tres frentes. El primero apunta al sistema de equipaje, con la incorporación de un Lector Automático de Etiquetas, conocido como ATR, al nuevo sistema BHS. El segundo suma una quinta frecuencia al sistema de radiocomunicaciones VHF/AM. El tercero modifica la vialidad interna y los accesos al terminal para compatibilizarlos con las obras de ampliación de la Ruta 41-CH.
En conjunto, las nuevas ingenierías y obras fueron valorizadas en UF 36.576,8 netas de IVA, equivalentes a unos $ 1.494 millones. De ese total, UF 3.305,2, cerca de $ 135 millones, corresponden al desarrollo de las ingenierías, mientras que las otras UF 33.271,6, unos $ 1.359 millones, están asociadas a la ejecución de los tres grupos de obras.
Nuevos accesos
Uno de los cambios de mayor impacto para los pasajeros estará en el acceso terrestre al aeropuerto. La modificación responde a la necesidad de compatibilizar las obras del terminal con el proyecto de ampliación de la Ruta 41-CH entre La Serena y Las Rojas. Según el decreto, los equipos responsables de ambos contratos detectaron la necesidad de coordinar las intervenciones, debido a que por esa ruta se encuentran actualmente los accesos y salidas de La Florida.
La nueva configuración considera un acceso al aeropuerto mediante dos pistas por avenida Las Parcelas y tres pistas de salida. Una de estas conectará con la Ruta 41 mediante viraje a la derecha y las otras dos desembocarán hacia avenida Las Parcelas.
También se contempla un cruce semaforizado de tres tiempos entre avenida Las Parcelas y la Ruta 41, además de una redistribución de la vialidad interna y de los estacionamientos del terminal.
A raíz de esta coordinación, algunas obras dejarán de ser responsabilidad de la concesionaria. Entre ellas aparecen cruces semaforizados para peatones y vehículos, dos paraderos de buses y cercos metálicos perimetrales. Parte de estos trabajos serán ejecutados dentro del proyecto de ampliación de la Ruta 41-CH y otros ya fueron realizados por la Dirección Regional de Aeropuertos.
El decreto también saca del contrato obras por UF 15.098,95, equivalentes a unos $ 617 millones, principalmente porque algunas serán ejecutadas por Vialidad y otras ya fueron realizadas por la Dirección de Aeropuertos. Así, frente a los cerca de $ 1.494 millones que se incorporan en nuevos trabajos, la diferencia neta bordea los $ 877 millones, unas UF 21.478.
Equipaje y comunicaciones
Otro de los cambios se verá directamente en el manejo de las maletas. Durante el desarrollo de la ingeniería definitiva, el MOP detectó que el sistema previsto originalmente no entregaba toda la trazabilidad necesaria para seguir el equipaje facturado, por lo que decidió incorporar un lector automático ATR al nuevo sistema BHS.
El equipo permitirá identificar cada maleta a través del código IATA de su etiqueta, seguir su recorrido y mantener un registro de las inspecciones realizadas. Según el decreto, el sistema contemplado inicialmente podía perder información cuando un equipaje salía de la línea de seguimiento, lo que abría la posibilidad de que volviera a circular como un elemento desconocido o potencialmente peligroso.
Esta es, además, la partida de mayor monto entre las nuevas obras, con una inversión de UF 21.059,88 , cerca de $ 860 millones. A ella se suman UF 1.104,02 UF, unos $ 45 millones, para incorporar una quinta frecuencia de radiocomunicaciones, y UF 11.107,7, alrededor de $ 454 millones, para los cambios en la vialidad interna y los accesos al aeropuerto.
En materia de comunicaciones, el contrato contemplaba originalmente cuatro frecuencias para las estaciones transmisoras y receptoras. Sin embargo, durante el desarrollo del proyecto se constató que el aeropuerto opera actualmente con cinco, por lo que el MOP decidió sumar una frecuencia adicional para mantener la continuidad del sistema y evitar nuevas intervenciones una vez instalada la infraestructura.
Hitos y puesta en servicio
La incorporación de las nuevas obras obligó a modificar el programa de construcción. El decreto señala que los trabajos adicionales aumentan el volumen total de actividades, requieren mayores recursos y alteran la secuencia de ejecución, generando una nueva ruta crítica. A partir de ello, el MOP resolvió ampliar las fechas máximas para las declaraciones de avance y para la recepción de las instalaciones de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
El cambio más amplio se produce en las instalaciones aeronáuticas de la DGAC. La fecha prevista para su ejecución y solicitud de recepción pasó del 29 de enero al 29 de mayo, una extensión de cuatro meses.
El hito de avance de 20% se trasladó desde el 16 de enero al 3 de mayo. El avance de 40%, originalmente fijado para el 20 de septiembre quedó para el 28 de diciembre. El 60% pasó del 1 de febrero al 22 de mayo de 2027 y el 80% se movió desde el 21 de mayo al 11 de agosto de ese mismo año.
Pese a esas reprogramaciones, el MOP mantuvo sin cambios el principal hito del contrato. La fecha máxima para obtener la Puesta en Servicio Provisoria de la Totalidad de las Obras sigue fijada para el 7 de febrero de 2028.
El decreto explica que las modificaciones fueron tramitadas con carácter de urgencia justamente para evitar que las nuevas intervenciones afecten de manera significativa el cronograma y, en particular, el plazo máximo para la puesta en servicio provisoria de la totalidad del proyecto.
La concesionaria aceptó las modificaciones y estableció que no existen costos o perjuicios adicionales a las valorizaciones expresamente contempladas. El mecanismo mediante el cual será compensada por estos cambios deberá quedar establecido en un convenio entre las partes dentro de un plazo máximo de seis meses desde la publicación del decreto en el Diario Oficial.