El cierre de avenida Altamirano, una de las principales vías de conexión entre el plan de Valparaíso, Playa Ancha y el sector costero, está golpeando directamente a los restaurantes ubicados a la altura de Caleta El Membrillo.
Los establecimientos aseguran que reciben cerca de 10% de los clientes que atendían antes de los socavones provocados por el último sistema frontal. La interrupción completa del tránsito redujo la circulación de vehículos y dejó a los locales prácticamente aislados, mientras continúan pagando arriendos, servicios básicos y remuneraciones.
Uno de los afectados es el restaurante Aires Porteños. Su propietario, Luis Soto, afirmó que las ventas se encuentran en torno a 10% de un día normal y que otro establecimiento del sector ya dejó de funcionar. “Uno de mis vecinos cerró, yo entiendo que están despidiendo gente (...) Yo no llego a seis meses, seis meses más así es imposible”, señaló.
El locatario planteó que, mientras se desarrollen las obras definitivas, las autoridades deberían evaluar la apertura de una pista que permita recuperar parte del acceso al sector. “Los socavones para nosotros han sido catastróficos, no llega nada de público, las ventas a un 10% de lo que estábamos, utilidades cero. No llega nadie, no se ha acercado nadie, no han informado nada”, sostuvo.
El restaurante San Pedro enfrenta una situación similar. Su propietaria, Rosana Tapia, relató que durante una jornada completa apenas atendió cuatro mesas, pese a que mantiene a ocho trabajadores. “Yo abro a las 10 de la mañana y cerré a las 7:30 de la tarde y tuve cuatro mesas y somos ocho personas las que trabajamos acá, nos ha ido muy mal. Por eso pedimos que se acerquen las autoridades”, dijo.
La comerciante aseguró que el funcionamiento diario se ha vuelto difícil de sostener y que la reducción de público amenaza la continuidad de los puestos de trabajo. “Yo tengo trabajando a ocho personas y sería una pena tener que despedir, porque esta situación no está dando para más”, afirmó.
Según Tapia, la presencia de representantes públicos en el sector se concentró en los primeros días de la emergencia. “No han venido autoridades. Fue el temporal, y ahí vinieron solamente una vez que se hizo el socavón y no han venido más acá”, aseguró.
Los restaurantes han difundido por redes sociales que continúan abiertos y han pedido a sus clientes llegar caminando o utilizando rutas alternativas. Sin embargo, advierten que la dificultad de acceso sigue reduciendo la llegada de comensales.
Obras podrían durar seis meses
La semana pasada se realizó una inspección en avenida Altamirano con participación del delegado presidencial regional, Manuel Millones, la alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, y representantes regionales. Un equipo especializado analizó el subsuelo para establecer si el daño está concentrado en la pista donde apareció el socavón o también compromete la segunda vía. El informe técnico debía estar disponible este lunes 27 de julio.
“Se hizo un levantamiento para determinar si ese daño subterráneo compromete o no la segunda vía. Ese informe estará este día lunes y allí se va a determinar si la reparación será de las dos vías, pero no podemos adelantar nada hasta no tener ese informe”, explicó Millones.
La estimación preliminar considera intervenir las pistas y los muros en un tramo cercano a los 100 metros. Las reparaciones podrían extenderse por al menos seis meses, mientras que la Secretaría Regional Ministerial de Obras Públicas deberá informar el alcance definitivo y el calendario de las faenas durante esta semana.