Las proyecciones no son auspiciosas y se anticipa que las cifras confirmen una desaceleración, hasta ahora contrarrestada por el dinamismo de la maquinaria exportadora china.
Por el contrario, las perspectivas para Japón apuntan a una mayor actividad y a una posible aceleración de la inflación.
El Banco de Japón tendría el apoyo, no sin resistencia, del gobierno para elevar las tasas de interés en su reunión de septiembre. La medida sería necesaria para impulsar al yen, que en menos de dos semanas cedió gran parte del terreno ganado frente al dólar tras la intervención cambiaria conjunta entre Japón y EEUU.
Hasta ahora, el BOJ se ha limitado a un tono hawkish (más restrictivo), mientras mantiene la tasa de referencia en 1%. Una o más alzas complicarían los planes de estímulo en los que se basa la agenda económica de la primera ministra Sanae Takaichi.
Pero el instituto emisor se está quedando sin margen para evitar un incremento, y los datos en agenda para la próxima semana deberían confirmarlo.
El país publicará el lunes su primer cálculo del PIB del segundo trimestre. Las proyecciones apuntan a una tasa de expansión anual de 2%, frente al 1,8% de inicios de año. Los analistas esperan, además, un repunte en los componentes de inversión y consumo.
Hacia el final de la semana se conocerá la inflación de julio. Se anticipa una tasa anual de 1,7%, tanto para la medición general como para la subyacente, prácticamente las mismas lecturas de junio. Cifras por encima de lo esperado elevarán las apuestas por una aceleración de las alzas de tasas por parte del BOJ.
Por su parte, S&P Global aportará al diagnóstico con la primera estimación de los índices PMI de Japón correspondientes a agosto, el viernes 21.
Japón no será el único país que recibirá una nueva lectura de los PMI de manufacturas y servicios. También se publicarán las primeras estimaciones para EEUU, Reino Unido y las principales economías de la Eurozona.
En EEUU, estas cifras estarán acompañadas por otros reportes que pondrán la mirada en el consumidor. Entre los datos macroeconómicos destacará el informe de construcción de nuevas viviendas en julio, que se conocerá el martes 18. Junto con los permisos de construcción, este indicador se considera una referencia adelantada sobre la confianza de constructores, inversionistas y consumidores en las perspectivas de largo plazo de la economía. Las proyecciones apuntan a una fuerte caída en julio, con el sector golpeado por el alza de los costos y las elevadas tasas hipotecarias.
Desde el sector privado, los retailers aportarán otro diagnóstico sobre el estado del consumo de los hogares. Home Depot, el martes 18; TJX, el miércoles 19; y Walmart y Ross, el jueves 20, darán pistas sobre distintos segmentos de consumidores.
El trimestre anterior mostró una clara división: Walmart siguió ganando participación entre los hogares de mayores ingresos, compensando la debilidad de los segmentos de menores recursos, golpeados por los aumentos de precios. Esto último se reflejó también en la desaceleración de las ventas de Home Depot y en el crecimiento de retailers de descuento como TJX y Ross. La atención estará puesta en si esa brecha entre segmentos se amplía y en las perspectivas de negocio hacia fin de año.
Un espacio para la Fed
Todos estos datos serán utilizados por los analistas para respaldar sus pronósticos sobre qué hará la Fed en septiembre. Mientras tanto, el miércoles 19 se conocerán las minutas de la reunión de julio, cuando el FOMC mantuvo la tasa por quinta vez consecutiva, con tres votos disidentes que apoyaban un alza.
Tras la decisión de Kevin Warsh de eliminar el forward guidance, el documento cobra mayor relevancia para tratar de determinar los próximos pasos de los banqueros centrales.
En Chile
La discusión sobre el crecimiento también estará presente en la agenda local. El Banco Central publicará el martes el PIB del segundo trimestre.
Las proyecciones recogidas por Trading Economics son modestas. Analistas y traders anticipan que la economía podría registrar una segunda caída consecutiva en su medición anual, con una baja de 0,1% respecto del segundo trimestre de 2025. La cifra implicaría una moderación frente al retroceso de 0,5% del primer trimestre del año.
Sin embargo, para la medición trimestre a trimestre se espera un ligero repunte, con una variación de 0,2%, tras la baja de 0,3% registrada entre enero y marzo.
Hacia adelante, las perspectivas son más optimistas. Como mostró la última Encuesta de Expectativas Económicas realizada por el Central, los analistas proyectan una expansión de 2% en el tercer trimestre. 