La mayor reserva de mármol beige de China queda en la provincia de Sichuan. Más específicamente, en la aldea de Zhenjiang, en el condado de Xiangshui. Ahí está Zhangjiaba, una mina que posee una veta de caliza recristalizada hace millones de años y que guarda millones de metros cúbicos de este material. El operador de este yacimiento es China Kingstone Mining, una firma que salió a la Bolsa de Hong Kong en 2011 y que, entre crisis y crisis, sigue sacando este mineral.
La compañía opera a más de 18 mil kilómetros de Chile. Y a pesar de la distancia igual se fijaron en un puñado de licencias mineras en el sur. Distintos consultados cuentan que llevaban años rondando concesiones de oro en suelo chileno, negociando, tanteando terrenos. Pero nada se concretó, hasta ahora. El 28 de junio pasado le avisaron al mercado asiático que habían firmado con un actor en suelo nacional. El lugar elegido lleva el nombre de Pumillahue, en San José de la Mariquina, Región de Los Ríos. Son unas 400 hectáreas donde -esperan- encontrar oro.
El comienzo y las crisis
China Kingstone se constituyó en las Islas Caimán en 2010 y debutó en la Bolsa de Hong Kong en marzo del año siguiente. Su salida fue una de las más comentadas de ese año para una minera del rubro. Colocó acciones por unos US$ 150 millones y sumó como inversionistas a nombres pesados de la industria inmobiliaria china.
Pero el brillo duró poco. En marzo de 2016 el Comité de Cotización de la bolsa censuró públicamente a la empresa y a cuatro de sus exdirectores, incluida su expresidenta Chen Tao. ¿La razón? Entre junio y noviembre de 2011 la firma prestó y depositó altas sumas de dinero en operaciones que nunca informó a sus accionistas, y además cambió sin avisar el destino de parte de lo recaudado en la apertura. La bolsa concluyó que Tao actuó por instrucción de un controlador identificado sólo como “el señor Huang”, que habría amenazado con reemplazar al directorio si no obedecía.
Desde entonces la empresa cambió de manos, de auditores y de rumbo en varias oportunidades.
La más llamativa de esas vueltas está lejos de la minería. Desde 2021 el grupo vende comida en el Reino Unido a través de una dark kitchen que despacha kits de comida lista para preparar. El ecommerce se llama Celeplate y ofrece productos marinos, carne, vegetales e incluso un pato pekinés “ready to cook”.
Este pivot en su modelo de negocio se explica por sus débiles resultados financieros. En 2024 la compañía cerró con una pérdida atribuible de 85,3 millones de yuanes, unos US$ 12 millones, un 43% peor que el año anterior. Al año siguiente el panorama mejoró, pero no fue suficiente. Los ingresos casi se duplicaron y la pérdida se achicó a 19,3 millones de yuanes.
Chile y el señor Song
¿Qué hace una marmolera de Sichuan que vende comida en Londres comprando pertenencias de oro en el sur de Chile? Las conversaciones con su contraparte, el comerciante chino Song Tai, partieron en 2023. Luego, en octubre de 2024 la empresa anunció un acuerdo preliminar para comprar 737 hectáreas en el sector de Pureo, en la comuna de Mariquina, y la acción se disparó cerca de 760% en una jornada. Fue tanto el frenesí bursátil que la bolsa suspendió el trading. Meses después, en abril de 2025, la compañía dio marcha atrás y dejó ese acuerdo sin efecto.
La segunda fue la vencida. El 28 de junio pasado, la firma informó que acordó pagar US$ 3,2 millones por el 85% de la sociedad que controla las pertenencias de Pumillahue. En el comunicado, el directorio explicó que busca diversificar sus fuentes de ingreso, que las tensiones geopolíticas han empujado la demanda por metales preciosos y que Chile es una jurisdicción amigable con la minería, con reglas estables e infraestructura probada. También la mesa recordó que la zona tiene tradición aurífera desde el siglo XVI y que Pumillahue significa lugar de la mina de oro en lengua indígena.
“Todos estos factores impulsarán un aumento de la demanda y del precio del oro. La empresa considera que es una buena oportunidad para ampliar la actividad minera del Grupo a la extracción de metales en el mercado internacional”, dijo la firma en un documento a sus inversionistas.
Y ahora qué
¿Pero cuánto oro hay realmente en Pumillahue? Según un informe preliminar que encargó la empresa a la consultora canadiense GMY, el terreno guardaría unas 72 mil onzas, cerca de 2,5 toneladas. La prensa de Hong Kong hizo la cuenta rápida y habló de unos US$ 300 millones a los precios actuales del metal. La propia compañía, eso sí, advirtió a sus accionistas que la estimación no cumple los estándares técnicos internacionales de la industria y que no hay garantía de que el proyecto llegue a producir. La compra, además, todavía tiene condiciones pendientes, entre ellas levantar un gravamen que pesa sobre una de las dos pertenencias desde 2006.
El encargado de que la apuesta funcione es Chin Then Hin, de 45 años, formado en la Universidad de Auckland. Llegó a la gerencia general en agosto de 2025 y a fines de junio sumó la presidencia. Pasó por Anglo American, por el banco brasileño BTG Pactual y por African Minerals, donde participó en una inversión de US$ 1 500 millones de una siderúrgica china en una mina de hierro en Sierra Leona.
Además de él, la firma informó este martes otras novedades del directorio. A la mesa se sumará Gao Shuang como director independiente y presidente del comité de nombramientos. Tiene 50 años, es ingeniero en optoelectrónica de la Universidad de Tianjin, y pasó más de cinco años en TikTok: primero a cargo del equipo de ingeniería informática para Europa, Medio Oriente y África, y después en transformación digital.