La compañía peruana de logística Ransa continúa avanzando en su estrategia de expansión regional. Fundada hace 87 años, la firma atraviesa una nueva etapa de crecimiento impulsada por cambios en su estructura accionaria y una serie de adquisiciones orientadas a fortalecer su presencia en América Latina.
Uno de los hitos de este proceso ocurrió en 2021, cuando la firma global de capital privado HIG Capital ingresó como accionista mayoritario de Ransa tras adquirir la participación que mantenía Grupo Romero. Posteriormente, la empresa andina se fusionó con Transportes Centroamericanos de Futuro (TCF) en 2023 y, un año después, concretó la compra de la chilena Loginsa, ampliando su presencia en Centroamérica y Sudamérica.
Dichos movimientos forman parte de una estrategia más amplia. La compañía se ha propuesto alcanzar una facturación de US$ 1.000 millones hacia 2030, apoyada en el crecimiento de sus operaciones, la integración de las adquisiciones realizadas y nuevas inversiones en infraestructura, tecnología y flota.
En conversación con DFSUD, el CEO de Ransa, Paolo Sacchi, abordó el contexto político de su país, los mercados donde la compañía ve mayores oportunidades de expansión, los sectores que impulsarán su crecimiento y los desafíos logísticos que aún enfrenta la región.
“En los últimos años hemos invertido más de US$ 40 millones para seguir creciendo como compañía. La inversión se ha concentrado en infraestructura, vehículos y tecnología, áreas que consideramos clave para fortalecer nuestras operaciones y continuar expandiéndonos", sostuvo el ejecutivo.

- ¿Cómo afecta el plan de desarrollo de la empresa el contexto electoral en Perú?
- Latinoamérica ha experimentado diversos procesos electorales en países clave como Ecuador, Bolivia y Chile, así como los que se desarrollan en Perú y Colombia, los cuales suelen generar períodos de mayor sensibilidad política y cautela en algunos sectores económicos. Desde nuestra perspectiva, estos ciclos refuerzan la importancia de una planificación estratégica sólida y de una operación flexible que garantice continuidad en las cadenas de suministro.
En Ransa, en línea a nuestros más de 87 años de experiencia, trabajamos con una visión de largo plazo, fortaleciendo nuestra gestión de riesgos y capacidad de adaptación para asegurar estabilidad operativa y soporte a nuestros clientes. Nuestra presencia regional y experiencia en distintos mercados nos ha permitido desarrollar capacidades para operar en entornos diversos, manteniendo siempre el foco en la eficiencia, la continuidad del servicio y la creación de valor para nuestros clientes.
- ¿Cómo les afecta si gana el candidato de izquierda Roberto Sánchez?
- Respecto a los distintos escenarios que puedan surgir del proceso electoral peruano, independientemente de la orientación política que resulte electa, seguimos comprometidos con una estrategia basada en la innovación, la digitalización y el fortalecimiento de nuestras operaciones. Nuestro enfoque está puesto en adaptarnos oportunamente a los cambios regulatorios o económicos que puedan producirse, manteniendo una mirada de largo plazo. Por ello, mantenemos nuestros planes de inversión y crecimiento con una mirada de largo plazo, preparados para adaptarnos a las condiciones que determine el mercado y el entorno regulatorio en cada país donde operamos.
- ¿Cómo define actualmente el momento de la compañía?
- Hoy estamos en un muy buen momento como empresa. Anteriormente, pertenecía al Grupo Romero, pero hace algunos años el fondo de capital privado HIG Capital adquirió una participación relevante. Gracias a las adquisiciones que hemos realizado y a una estrategia centrada en el cliente, hemos logrado un crecimiento importante en toda la región.
Nuestro foco ha estado en optimizar las operaciones y consolidar la cadena logística de punta a punta, desde la llegada de la carga al país hasta la distribución de última milla. Estamos en una etapa de crecimiento y queremos seguir fortaleciendo nuestra propuesta para clientes con operaciones en múltiples mercados. Además, buscamos integrar plenamente las adquisiciones de TCF en Centroamérica y Loginsa en Chile, con el objetivo de consolidar una plataforma regional de servicios logísticos a lo largo de la costa del Pacífico.
- Este año esperan crecer un 10%, ¿Cuál es la estrategia que han implementado para alcanzar esa cifra?
- Dentro de nuestras aspiraciones estratégicas, nos hemos fijado como meta alcanzar ingresos por US$ 1.000 millones hacia 2030. Para lograrlo, buscamos mantener el ritmo de crecimiento anual cercano al 10% que hemos registrado en los últimos años.
- ¿Dónde ven las mayores oportunidades de crecimiento en los próximos años?
- Tenemos una presencia regional muy amplia y todos los mercados donde operamos son importantes. Hoy ponemos un foco especial en Colombia, porque creemos que aún es un mercado con un importante espacio para desarrollarse y consolidarse. Además, es un país más descentralizado que otros de la región, lo que abre oportunidades para ampliar nuestros servicios. Después viene Chile, donde realizamos una inversión relevante hace dos años con la adquisición de Loginsa y vemos un potencial importante de crecimiento, tanto en Santiago como en otras regiones del país.
Perú sigue siendo un mercado estratégico por ser nuestro país de origen. Sin embargo, tampoco dejamos de lado Centroamérica, donde observamos un crecimiento importante en países como El Salvador y Guatemala. Además, mercados más pequeños como Honduras y Nicaragua también presentan oportunidades atractivas, especialmente en el negocio de almacenamiento en frío.
En los últimos años hemos invertido más de US$ 40 millones para seguir creciendo como compañía. La inversión se ha concentrado en infraestructura, vehículos y tecnología, áreas que consideramos clave para fortalecer nuestras operaciones y continuar expandiéndonos.
- ¿Qué sectores serán los de mayor foco de crecimiento para la compañía?
- Nos movemos en distintos sectores, pero principalmente en retail y distribución de productos de consumo masivo. Pero no hay que olvidar los negocios que tenemos con las navieras a nivel regional. Ahí también vemos oportunidades de crecimiento, tanto en seguir desarrollando esa línea de negocio como en incorporar más navieras a nuestro portafolio.
Considerando que uno de los desafíos históricos de Perú ha sido la infraestructura, ¿cómo ve hoy esa situación?
- Perú y muchos países de la región, todavía tienen un déficit de infraestructura importante. Ecuador, por ejemplo, ha desarrollado en los últimos años infraestructura de manera significativa y eso se ha traducido en mayores eficiencias. Perú pasó por algo similar en los años 90, cuando se construyeron carreteras y puentes. Eso tuvo un impacto directo en la logística, porque redujo los tiempos de viaje y los costos de transporte. Creo que es algo que los gobiernos tienen que valorar y evaluar. El desarrollo económico pasa por la inversión en infraestructura, pero también por atraer inversión extranjera y ofrecer estabilidad política, factores que son fundamentales para impulsar el crecimiento.